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TPV: un mercado dinámico y atractivo para el canal

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Cafetería TPV

Las tiendas físicas han adoptado muchos avances tecnológicos para mejorar la experiencia del cliente. Como resultado, los terminales punto de venta (TPV) han experimentado una profunda evolución desde puntos de venta a "puntos de servicio", que no sólo soportan funciones tradicionales como operaciones transaccionales, control de stock y contabilidad, sino que también ofrecen nuevas prestaciones, como la realización de promociones en tiempo real y la posibilidad de obtener valiosa información sobre los hábitos de consumo y preferencias de los clientes. La demanda de estos dispositivos es elevada, así como el negocio para el canal.

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Aunque las cajas registradoras son objetos del pasado, todavía hay muchos comercios que las utilizan. No en vano, un estudio de PHC Software de finales de 2015 elevaba a un 35% el porcentaje de tiendas españolas que seguía usando la caja registradora. Frente a estas máquinas, los modernos TPV son equipos robustos, versátiles y fácilmente integrables en la infraestructura TI del negocio. La fidelización del cliente y la productividad son algunas de las ventajas que aportan estos sistemas, lo que está llevando a los retailers a contar con ellos en sus procesos de transformación digital. A este respecto, la consultora Transparency Market Research espera que el mercado crezca a medida que los retailers actualicen sus sistemas de pago, a fin de garantizar una mayor eficiencia operativa y mejorar el servicio al cliente.

La consultora calcula que el mercado de terminales TPV experimentará un crecimiento anual del 11,6% hasta 2020, año en el que el mercado alcanzará un volumen de ingresos cercano a los 80.000 millones de dólares. El segmento retail lidera el mercado con una cuota del 34%, pero no es el único que tira de las ventas, ya que su demanda también está creciendo en otras industrias de ventas y servicios, como la hostelería, la logística y el almacenaje, o la Administración Pública.

“Este crecimiento viene claramente impulsado por la dinamización de la economía, que ha dado lugar a la renovación de equipamiento en cadenas de supermercados y tiendas, así como la apertura de nuevos comercios y restaurantes que requieren de este tipo de tecnología”, comenta Sergio Patino, country manager la División DC/POS de Ingram Micro Iberia.

Por su parte, Pilar Martín, directora de la división de Broadline de Tech Data España, corrobora que “es un mercado que goza, en efecto, de muy buena salud porque, si bien es uno de los más veteranos, siempre ha estado en continua evolución y así seguirá, ya que da soporte a un elemento clave del comercio como es la gestión de las ventas”.

 

Evolución tecnológica

La tecnología de TPV avanza hacia plataformas que permiten una gestión inalámbrica, sin cables y con datos alojados en servidores. Se trata de tecnología que permite controlar todos los procesos en las operaciones de venta de una forma cada vez más sencilla y segura, y, en el futuro, veremos sistemas tan avanzados que incluso permitirán establecer previsiones de ventas en base a los datos recogidos. “Al mismo tiempo, no hemos de olvidar otros sub-segmentos que avanzan en este mercado dando servicio en áreas específicas, como monitores, impresoras o lectores de códigos, donde también estamos viendo interesantes innovaciones”, apunta Pilar Martín, de Tech Data.

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Asimismo, los fabricantes están aprovechando la oportunidad que supone implementar métodos de pago en sus terminales de venta, y ya son cada vez más los negocios que adoptan modernas soluciones adaptadas al pago electrónico. En este sentido, el Barómetro de microempresas 2016 de Mastercard revela que el 42,8% de los pequeños negocios en España ya acepta pagos con tarjeta, y, de estos, el 42% dispone de un TPV físico.

Según los resultados del estudio, el 48,3% de los TPV de los pequeños negocios ya están adaptados para aceptar pagos mediante la tecnología contactless, frente al 14,9% de 2013. Por otro lado, el pago móvil mediante la tecnología NFC sigue estando reducido a una pequeña proporción de establecimientos. Concretamente, un 3,3% de los establecimientos que aceptan el pago con tarjeta está adaptado a este tipo de pagos contactless, en comparación con el 1,3% de 2013.

“Muchos establecimientos están realizando grandes esfuerzos para hacer que la experiencia de los consumidores sea cada vez más fácil, rápida y segura, pero todavía queda un largo camino por recorrer”, comenta Ovidio Egido, director general de Mastercard España. “El hecho de que todavía el 57,2% de estos establecimientos en España no disponga de la posibilidad de pagar con tarjeta muestra que el potencial de crecimiento y de crear una verdadera diferencia en este importante segmento del ecosistema empresarial es enorme”.

 

Opciones donde elegir

Están claras las ventajas de los modernos terminales punto de venta, pero son muchas las opciones existentes. Los clientes pueden optar por una oferta integrada de un único proveedor, o por soluciones hardware y software independientes.

La selección de un TPV es uno de los factores de decisión más importantes, por lo que antes de decidirse suelen considerar ciertas capacidades de las soluciones, incluyendo su capacidad para soportar diferentes tipos de transacciones, para proporcionar información en tiempo real y para garantizar la compatibilidad con aplicaciones futuras. También es necesario considerar el coste total de propiedad, ya que se trata de soluciones que tienen una vida mayor que la de un PC y pasarán varios años antes de renovarla. Además, hay que tener en cuenta que el TPV suele llevar aparejado una serie de accesorios, como impresoras, monitores, validadores de billetes, lectores de códigos, teclados, etc., lo que eleva su coste.

Por lo general, la mayor demanda está teniendo lugar en el segmento de TPV móviles, unos dispositivos que reducen la brecha entre los mundos digital y físico, de ahí que muchos retailers aprovechen sus capacidades digitales para introducirlas en sus tiendas físicas, permitiendo aumentar las ventas o mejorar la experiencia de compra. Se espera que para 2018, el 78% de los minoristas habrán adoptado un TPV móvil.  

También está creciendo el uso de tablets dentro de las soluciones móviles en el punto de venta. Éstas facilitan que el período de aprendizaje del empleado sea más reducido, ya que las aplicaciones en entorno Android o iOS tienen una interfaz ya conocida para las personas que disponen de un smartphone en su vida cotidiana. Esto hace que cualquier negocio de cara al público que requiera de tecnología de punto de venta, pueda disponer de una solución completa a un coste inferior al TPV tradicional. “Cada vez hay más apps dirigidas a diversos tipos de negocios, y combinadas con una tablet, impresora de tickets, cajón-monedero y lector de códigos de barras, conforman una opción muy potente con un coste muy competitivo”, asegura Sergio Patino, de Ingram Micro.

 

El canal como prescriptor

Como en otros mercados, para la elección de un equipamiento correcto es necesaria una labor de consultoría y asesoría que recae en el canal, que debe ser especialista, aunque el perfil del partner ha ido cambiando en los últimos años.

Efectivamente, del mismo modo que el mercado de soluciones de TPV ha evolucionado, también lo ha hecho el canal, que ha tenido que adaptarse para satisfacer las necesidades de los usuarios y resistir a la entrada de nuevas figuras, como las entidades bancarias, que ponen a disposición de todo tipo de comercio los TPV, siendo las pymes y pequeños comercios los principales clientes, mientras que los grandes establecimientos suelen ser autónomos tanto en la compra como en el soporte. El canal tradicional procedente del mercado de las cajas registradoras se ha tenido que adaptar a las nuevas tecnologías por necesidad, mientras que el canal informático está mejor preparado para comercializar soluciones TPV más complejas.

En cualquier caso, para el canal, España es un país muy atractivo y con gran potencial en esta área, debido no sólo al proceso de sustitución de las cajas registradoras por TPV, sino al reemplazo de los TPV tradicionales por soluciones móviles adaptadas al pago electrónico. En este sentido, además de la preventa y venta del producto, el partner puede proporcionar su propio servicio de mantenimiento al cliente, así como también formación, por lo que el negocio puede ser más que interesante.

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