Víctor Orive, ADM Cloud & Services: “La ventaja competitiva ya no está en distribuir más, sino en saber habilitar mejor al partner”

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El CEO de ADM Cloud & Services, explica que los partners ya no buscan solo catálogo o precio, sino acompañamiento real para construir servicios y diferenciarse. Su visión sitúa al mayorista como un habilitador estratégico en un mercado cada vez más complejo.

¿Por qué la especialización se ha convertido en un eje estratégico para los mayoristas en un mercado tecnológico cada vez más complejo?

La especialización se ha convertido en un eje estratégico porque el mercado ya no premia solo la amplitud de catálogo, sino la capacidad real de ayudar al partner a construir negocio de valor. Hoy el canal necesita acompañamiento para transformar tecnología en propuestas comerciales claras, servicios recurrentes y diferenciación frente a la competencia.

En ese contexto, el papel de un mayorista como ADM Cloud & Services pasa por aportar conocimiento, preventa, formación, soporte y visión de negocio en áreas concretas, especialmente allí donde la complejidad técnica, regulatoria o comercial es más alta. La ventaja competitiva ya no está en distribuir más, sino en saber habilitar mejor al partner.

 

¿Qué esperan hoy los partners de un mayorista especializado que no esperaban hace cinco años?

Hoy los partners esperan mucho más que precio, disponibilidad o gestión administrativa. Esperan un mayorista capaz de ayudarles a detectar oportunidades, acelerar su onboarding, formar a sus equipos y acompañarles en las primeras ventas o despliegues. También demandan apoyo en generación de demanda, argumentarios, campañas y construcción de modelos de servicio.

Eso se ve muy claramente en soluciones que exigen una aproximación consultiva. En algunos casos el partner busca desarrollar una oferta MSP con plataformas como N-able o Acronis; en otros, abrir una práctica de privacidad y cumplimiento con DataGuard o Edorteam; y en otros, complementar su propuesta con servicios de valor muy concretos, como la gestión de firmas de correo con Exclaimer o el acceso seguro con Nord Security.

 

¿Qué áreas de especialización están generando más demanda entre los partners?

Las áreas que más demanda están generando son las que permiten al partner construir servicio recurrente y resolver necesidades muy inmediatas del cliente final. Destacan claramente la ciberseguridad, la gestión y automatización de TI, la continuidad de negocio, la privacidad y el compliance, así como aquellas capas de modern workplace que ayudan a ordenar la experiencia digital y el gobierno del entorno de trabajo.

Dentro de ese mapa, distintas marcas del portfolio responden a necesidades complementarias: Acronis en backup, disaster recovery y cyber protection; N-able en RMM y gestión para MSP; DataGuard y Edorteam en cumplimiento normativo; Nord Security en acceso seguro, identidad y protección del puesto de trabajo; Lupasafe en concienciación; y Exclaimer en gobierno y consistencia de la comunicación corporativa por correo electrónico.

 

¿Qué papel juegan los centros de excelencia, laboratorios, servicios gestionados o equipos de ingeniería en la especialización del canal?

Juegan un papel decisivo porque convierten la especialización en algo tangible. No basta con afirmar que se domina una tecnología; el partner necesita comprobar que detrás hay capacidad de preventa, soporte técnico, acompañamiento en despliegues y criterio para aterrizar cada solución en un caso de uso real.

En ADM Cloud & Services, estos recursos son clave para reducir la curva de aprendizaje del canal y acelerar la puesta en mercado. Esto se aprecia especialmente en tecnologías que requieren integración, operación continua o un modelo de servicio recurrente, donde el conocimiento práctico marca la diferencia entre vender una herramienta o construir una oferta rentable alrededor de ella.

 

¿Qué sectores verticales están demandando mayor especialización? ¿Cómo se adapta un mayorista a las necesidades específicas de cada vertical?

Los verticales que más especialización demandan suelen ser los que combinan presión regulatoria, sensibilidad del dato y necesidad de continuidad operativa: salud, sector legal, industria, servicios profesionales, educación, administración pública y entornos con múltiples sedes o usuarios distribuidos. En todos ellos, el partner necesita hablar el lenguaje del negocio, no solo el de la tecnología.

La adaptación pasa por entender las prioridades de cada entorno. En unos pesa más la protección del dato y el cumplimiento; en otros, la gestión centralizada, la trazabilidad o la seguridad del acceso. Ahí encajan especialmente soluciones vinculadas a privacy y compliance, como DataGuard o Edorteam, y también propuestas orientadas a reducir riesgo humano y reforzar políticas corporativas, como Lupasafe o Exclaimer.

 

¿Cómo se equilibra la inversión en nuevas capacidades con la presión de márgenes del negocio tradicional?

El equilibrio no pasa por abandonar el negocio tradicional, sino por evolucionarlo hacia capas de más valor. La presión sobre márgenes obliga a seleccionar muy bien en qué capacidades se invierte, priorizando aquellas que permitan al partner generar recurrencia, fidelización y barreras de salida frente al cliente final.

Desde nuestra perspectiva, tiene sentido invertir en especialización cuando esa inversión ayuda al canal a vender servicios y no solo licencias. Por eso funcionan especialmente bien las soluciones que facilitan modelos gestionados o consultivos, ya sea en operaciones TI, ciberseguridad, continuidad o cumplimiento normativo.

 

¿Cómo afecta la fragmentación tecnológica a la necesidad de especialización?

La fragmentación tecnológica hace todavía más necesaria la especialización, porque el cliente final ya no necesita simplemente un proveedor que agregue herramientas, sino un socio que sepa priorizarlas, integrarlas y darles sentido dentro de una arquitectura operativa. Cuantas más capas tecnológicas hay, más importante es contar con criterio.

El papel del mayorista especializado es ayudar al partner a simplificar esa complejidad. No se trata de incorporar soluciones por acumulación, sino de construir propuestas coherentes. En ese sentido, un portfolio bien curado permite combinar capacidades de protección, gestión, compliance, concienciación o productividad sin perder foco comercial ni operativo.

 

¿Cómo se gestiona la escasez de talento especializado en áreas como IA, cloud o datos?

La escasez de talento se gestiona con foco, formación y acompañamiento. No todos los partners pueden desarrollar desde cero equipos expertos en todas las disciplinas, por lo que el mayorista debe actuar como palanca de transferencia de conocimiento y como apoyo en momentos clave de preventa o implantación.

También ayuda mucho empaquetar soluciones de forma entendible y accionable. Cuando el canal dispone de itinerarios de capacitación, demos, casos de uso, playbooks comerciales y soporte cercano, puede acelerar su madurez sin sobredimensionar estructura. Esa lógica es especialmente útil en ámbitos como la concienciación, la privacidad, la gestión TI o la seguridad del puesto de trabajo.

 

¿Cómo influye la especialización en la relación con los fabricantes? ¿Qué tipo de alianzas o certificaciones se vuelven imprescindibles?

La especialización fortalece la relación con los fabricantes porque alinea mucho mejor el crecimiento cualitativo que el simple volumen. Los fabricantes valoran cada vez más a los mayoristas capaces de activar canal, formar, acompañar oportunidades y sostener técnicamente el desarrollo del negocio.

Por eso ganan peso las alianzas reales, los programas de certificación, la capacidad de soporte y la generación conjunta de demanda. En fabricantes orientados a MSP y ciberseguridad, como Acronis o N-able, esto es muy visible; pero también ocurre en vendors con una propuesta más consultiva o normativa, donde el conocimiento del contexto del cliente es tan importante como la propia tecnología.

 

¿Cómo será el mayorista dentro de cinco años si la tendencia hacia la especialización continúa?

Dentro de cinco años, el mayorista que aporte valor se parecerá menos a un distribuidor clásico y más a una plataforma de enablement para el canal. Tendrá más conocimiento sectorial, más automatización, más servicios profesionales y una capacidad mucho más clara para ayudar al partner a construir ofertas listas para comercializar.

Creemos que evolucionará hacia un modelo híbrido, donde convivirán agregación, soporte, formación, servicios y desarrollo de negocio. El valor estará en seleccionar bien las tecnologías, darles contexto y hacer que el partner pueda activarlas con rapidez, foco y rentabilidad.

 

¿Qué perfil de partner será el ganador en un ecosistema dominado por la especialización?

El partner ganador será el que combine cercanía al cliente con capacidad de especialización y orientación a servicio. No necesariamente el más grande, sino el que sepa traducir necesidades complejas en propuestas comprensibles, recurrentes y con impacto real en el negocio del cliente.

Vemos especialmente bien posicionados a los MSP y partners consultivos capaces de evolucionar desde la reventa hacia modelos de servicio gestionado, seguridad, compliance y acompañamiento continuo. Ahí la clave no estará en vender más herramientas, sino en construir una propuesta de valor coherente apoyándose en fabricantes concretos solo cuando realmente aporten diferenciación.