El salario emocional es clave para retener talento TIC

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Gestión del talento

La principal motivación para dejar una empresa es mejorar el equilibrio entre trabajo y vida privada. En plena batalla por el talento tecnológico, es habitual que las ofertas salariales sean buenas y que las personas decidan en base al salario emocional.

Con las vacaciones y la vuelta a la rutina en septiembre, muchos empleados se replantean su continuidad en una empresa o un cambio en su carrera profesional. Aspectos como un salario y unos beneficios atractivos siguen siendo la principal prioridad para los trabajadores en España, pero la conciliación de la vida laboral y familiar está ganando importancia en la elección de un nuevo puesto de trabajo, según el informe Employer Brand Research 2024 de Randstad.

La principal motivación para dejar una empresa es mejorar el equilibrio entre trabajo y vida privada.  Para Albert Alsina, director general de ERNI Consulting España, el conjunto de beneficios más allá del salario, aquello denominado “salario emocional” es clave para fidelizar el talento. “Es importante que exista una preocupación genuina por cada una de las personas, por su salud física y mental, una apuesta clara por una cultura basada la agilidad y la transparencia, así como en el aprendizaje y crecimiento continuo del empleado, poniendo a su disposición mecanismos que permitan la conciliación total”, detalla.

La batalla por el talento

En el sector tecnológico, tanto en España como en el resto del mundo, crear entornos de trabajo con un elevado salario emocional cobra especial importancia a la hora de ofertar vacantes y de fidelizar el talento que ya está en la empresa. Las empresas que crean entornos que fomentan estas emociones y minimizan la envidia, el aburrimiento, la ansiedad, el disgusto o el enfado, son las que pueden competir por ofrecer un salario emocional real.

Alsina asegura que “en plena batalla por el talento TI, en este sector es habitual que las ofertas salariales, los packs de beneficios y la flexibilidad sean buenas y que las personas decidan más en base al salario emocional. Por el contrario, en países con niveles de calidad de vida inferiores o en sectores con salarios más bajos o con entornos de precariedad laboral, seguirá siendo el salario el principal factor de decisión”.