Una de cada cuatro empresas europeas no ha invertido en transformación digital

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En la Unión Europea, el 46% de las empresas informan de que tomaron medidas para ser más digitales, por ejemplo, prestando servicios en línea. Sin embargo, la crisis obligó a muchas empresas a suspender procesos de digitalización más complejos. Con el avance de la digitalización, la brecha digital en Europa también está aumentando.

Según el informe “La digitalización en Europa 2021-2022” del Banco Europeo de Inversiones, cerca de la mitad de las empresas de la Unión Europea invirtieron en digitalización como respuesta a la COVID-19. Las empresas digitales tenían menos probabilidades de experimentar una fuerte disminución en las ventas desde principios de 2020, y utilizaron la crisis con más frecuencia como una oportunidad para acelerar la digitalización.

La pandemia aceleró el ritmo de la transformación digital. En la Unión Europea, el 46% de las empresas informan de que tomaron medidas para ser más digitales, por ejemplo, prestando servicios en línea. Es probable que muchos de los cambios asociados con la digitalización (servicios prestados a distancia, teletrabajo y reuniones en línea) se mantengan.

Sin embargo, en contraste con la transformación digital más general, la adopción de nuevas tecnologías digitales avanzadas se está estancando a medida que las empresas suspenden los procesos de digitalización más complejos durante la crisis. La cuota de empresas de la UE que implementan estas tecnologías, como la impresión 3D, la automatización avanzada o la internet de las cosas, en su negocio se mantuvo más o menos constante de 2020 a 2021, alcanzando el 61% en 2021, en comparación con los aumentos significativos en los años anteriores, con un 63% en 2020 y un 58% en 2019.

"Durante la pandemia, la transformación digital a menudo se convirtió en esencial para la supervivencia de las empresas y aceleró la transformación de la economía europea", afirma el vicepresidente del BEI, Ricardo Mourinho Félix. "Sin embargo, también estamos observando que la crisis obligó a muchas empresas a suspender procesos de digitalización más complejos. A medida que entramos en una ‘nueva normalidad’, será crucial reiniciar estos procesos y acelerar el ritmo de la transformación digital avanzada en la Unión Europea. El Grupo BEI está dispuesto a prestar el apoyo necesario."

La brecha digital se amplía

De acuerdo con el informe del BEI, en la Unión Europea, el 53% de las empresas que ya habían adoptado tecnologías digitales avanzadas invirtieron más en digitalización durante la pandemia. Esto se compara con el 34% de las empresas de la UE que no eran digitales y utilizaron la crisis como una oportunidad para comenzar a invertir en su transformación digital. Sin embargo, con el avance de la digitalización, la brecha digital en Europa también está aumentando.

La pandemia de coronavirus, al tiempo que estimula la digitalización en todos los ámbitos, también ha ampliado en cierta medida la brecha digital entre las empresas. El 26% de las empresas de la UE no han invertido en la transformación digital. Estas empresas pueden necesitar un apoyo político más fuerte o específico para mantener su competitividad y evitar quedarse atrás durante la recuperación económica. En el otro extremo del espectro, el 61% de las empresas de la UE ya han adoptado tecnologías digitales avanzadas.

Las empresas más pequeñas y las empresas ubicadas en regiones donde falta infraestructura digital corren el riesgo de quedarse atrás. Europa debe centrarse en tres ámbitos, sobre todo un ecosistema propicio, una visión europea para contrarrestar los desequilibrios en la Unión Europea y un apoyo político suficiente para abordar las brechas financieras y de cualificaciones.

El tamaño de la empresa desempeña un papel clave en la brecha digital corporativa. Es mucho más probable que las empresas más grandes estén en el lado correcto (o digital) de la brecha digital corporativa. Si los responsables políticos quieren cerrar la brecha en las tasas de adopción entre las empresas de la UE y las estadounidenses, deben ayudar a las empresas europeas a crecer a un tamaño suficiente.

"La mayoría de las empresas de la UE nos dicen que utilizaron la pandemia como una oportunidad para transformar y comenzar su proceso de digitalización. Pero durante el período, la brecha entre las empresas aumentó, y las menos receptivas se enfrentaron al riesgo de quedarse atrás. La falta de cualificaciones sigue siendo el principal obstáculo para la inversión de las empresas. En respuesta, necesitamos políticas multifacéticas para apoyar la digitalización: la asistencia técnica, las capacidades y el acceso a la financiación desempeñan un papel", señala la economista jefe del BEI, Debora Revoltella.