Paco Sola, Altim TI: “El integrador de 2026 orquesta inteligencias”

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Altim Paco Sola

El auge de la inteligencia artificial está transformando el papel de los integradores tecnológicos. Paco Sola, Customer Service Officer en Altim TI, explica cómo la integración, el gobierno del dato y el acompañamiento determinan el éxito real de los proyectos de IA.

La adopción de la inteligencia artificial avanza a gran velocidad, pero su despliegue real sigue dependiendo de un los integradores especializados. ¿Considera que la IA está creando un nuevo tipo de integrador o simplemente transformando al integrador tradicional?

No creo que sea un "nuevo espécimen", sino una evolución necesaria. El integrador tradicional instalaba sistemas; el integrador de 2026 orquesta inteligencias. En Altim, por ejemplo, hemos pasado de asegurar que SAP funcione a asegurar que los datos que alimentan la IA sean éticos, precisos y generen valor. No es solo conectar cables (o API), es entender el alma del negocio.

 

¿Qué porcentaje del éxito de un proyecto depende de la tecnología y cuánto de la integración?

Siendo honestos: la tecnología es el 30%, el combustible. El 70% restante es la integración y el acompañamiento. Puedes comprar el mejor modelo de lenguaje del mundo, pero si no está integrado en el flujo de trabajo de tus usuarios, tienes un juguete caro, no una herramienta. El éxito real ocurre cuando la IA es invisible porque está perfectamente integrada.

 

¿Cómo describen el nivel real de madurez de la IA en las empresas españolas en 2026?

Creo que en España estamos lejos en cuanto a madurez de la IA, respecto a empresas de otros países referencia, como Estados Unidos, China, India, Alemania y Reino Unido.

 

¿Qué tipo de soluciones de IA están demandando los clientes?

Ya nadie pide IA a secas. Los clientes demandan copilotos especializados, no generales, sino asistentes que conocen el proceso de facturación o la cadena de suministro de su empresa; automatización de procesos complejos, menos bots de chat y más agentes capaces de ejecutar tareas en SAP de forma autónoma; e IA generativa para análisis predictivo, para cruzar datos históricos con lenguaje natural para preguntar: "¿Por qué bajó el margen en Valencia este mes?" y obtener una respuesta coherente.

 

¿Qué casos de uso están generando más tracción real?

Donde más magia estamos viendo es en el Soporte y Mantenimiento. La capacidad de que un sistema de mantenimiento correctivo aprenda de incidencias pasadas para resolver las nuevas de forma casi autónoma es un cambio de juego.

También destaca mucho la optimización de código y la personalización extrema de la atención al cliente con soluciones a medida desarrolladas con y por IA. Además, la automatización de procesos y tareas a nivel interno, creo que está siendo lo más destacado en cuanto a uso de IA.

 

¿Qué barreras encuentran en las empresas para pasar de pilotos a despliegues reales?

La gran barrera es el dato sucio. Muchas empresas quieren correr un maratón de IA cuando sus datos aún están gateando en silos inconexos.

 

¿Qué errores cometen cuando intentan desplegar IA sin un integrador especializado?

El gran error e intentar desplegar IA a pelo sin un integrador. Acaban con sistemas que alucinan, que no cumplen con la normativa de la UE o que, simplemente, nadie usa porque la interfaz es un dolor de cabeza. La IA sin gobierno es solo ruido.

 

¿Qué mensaje trasladaría a las empresas que aún no han iniciado su estrategia de IA?

No busques la IA, busca el problema que te quita el sueño. No hay que empezar por la tecnología, sino por el proceso. La IA no es una meta, es el acelerador. Y sobre todo empieza ya, aunque sea con un caso de uso pequeño, porque la brecha de aprendizaje se está volviendo exponencial.

 

¿Cómo está cambiando la relación entre integradores, mayoristas y fabricantes en el contexto de la IA?

La relación se ha vuelto mucho más colaborativa y menos lineal, ahora remamos en el mismo sentido en busca de soluciones conjuntas a problemas reales, específicos. El fabricante pone la plataforma, el mayorista nos ayuda con la infraestructura y la formación técnica rápida, pero el integrador es quien pone el toque humano y el conocimiento de industria y procesos de esta. Ahora somos un ecosistema de confianza, no solo una cadena de reventa.

 

¿Qué capacidades nuevas han tenido que desarrollar?

En Altim hemos tenido que convertirnos en expertos en Gobierno del Dato, porque sin orden no hay inteligencia; Consultoría Estratégica, para ayudar al cliente a elegir qué automatizar y qué no; Prompt Engineering y MLOps, para mantener esos modelos vivos y actualizados, evitando que se degraden con el tiempo; desarrollo o crecimiento personal mediante la formación de equipos en determinadas herramientas que usan IA; y definición de procedimientos internos para el uso, control y gestión de herramientas de IA.

 

¿Qué perfiles profesionales están incorporando o reforzando para abordar proyectos de IA?

Básicamente, perfiles que hayan usado IA proactivamente o conozcan determinadas herramientas IA. Esto ya es un must en los currículums de los perfiles que buscamos.

 

¿Cómo evolucionará el rol del mayorista y del integrador en un contexto donde la IA es cada vez más accesible y automatiza parte de los servicios tradicionales?

 A medida que la IA se vuelve más accesible (commodity), nuestro valor deja de ser vender la licencia. El mayorista evolucionará hacia un hub de servicios de IA listos para usar, y nosotros, los integradores, seremos los custodios de la mejora continua. Servicios como nuestro AMA demuestran que el futuro no es sustituir humanos, sino aumentarlos para que el soporte sea preventivo, inteligente y, sobre todo, humano.