La crisis de memoria provoca una disrupción en los ingresos del canal
- Desarrollo de canal
El 83% de los clientes ha modificado sus planes de renovación de hardware por la volatilidad de precios y la escasez de memoria. Los partners afrontan retrasos, degradación de márgenes y un desplazamiento del gasto hacia el mercado reacondicionado.
La crisis de suministro y precios en memoria ya no es una molestia puntual, sino un freno directo al negocio del canal. Según Omdia, el 83% de los clientes ha alterado sus planes de renovación de hardware debido a la volatilidad del mercado. Esto afecta a proyectos críticos de modernización de infraestructura, despliegues de IA y estrategias de soberanía tecnológica, que quedan en pausa en un momento clave para los partners.
El análisis revela que el 55% de los clientes está retrasando compras, esperando a que el mercado se estabilice. No son cancelaciones, sino aplazamientos, pero el efecto para el canal es inmediato.
Otro 14% está renovando, pero a la baja, optando por configuraciones más baratas o entrando en el mercado reacondicionado. Esto supone una amenaza directa al margen de los partners, que basan su modelo en ventas de sistemas completos y en los ingresos asociados, y están viendo cómo esa economía se comprime en tiempo real. El mercado reacondicionado, además, desvía gasto fuera del ecosistema tradicional de distribución y fabricación.
Solo un 8% está acelerando compras para adelantarse a nuevas subidas de precios, una oportunidad real pero limitada. Y un 17% sigue operando con normalidad, lo que obliga a los partners a gestionar simultáneamente dos tipos de clientes con comportamientos opuestos y el mismo riesgo de inventario.
El impacto va más allá del hardware
El retraso o degradación de los ciclos de renovación no afecta solo a la venta de equipos. Omdia advierte de un efecto dominó, ya que menos renovaciones implica menos attach de software; menos proyectos implica menos servicios profesionales; y menos despliegues implica menos contratos multianuales de soporte.
El canal no está gestionando un problema de precios, está gestionando una disrupción completa del flujo de ingresos que afecta a todas las capas de la relación con el cliente.
La magnitud del desafío es enorme. Omdia estimaba que el ciclo global de renovación de hardware en 2026 alcanzaría 1,47 billones de dólares, desglosados en 866.000 millones en servidores, networking y almacenamiento (lo que representaba un 29,2% más), 358.000 millones en dispositivos cliente (un 2% más), y 244.000 millones en componentes y periféricos (un 15,9% más). La mayor parte de este volumen pasará a través del canal y la distribución, un ecosistema que emplea a más de 10 millones de personas en todo el mundo.
El mensaje de Omdia es que supone un punto de inflexión para el canal global, que deberá adaptarse a un mercado donde la volatilidad de componentes redefine márgenes, calendarios y modelos de negocio.