La emergencia COVID-19 ha impulsado el desarrollo de datos abiertos en Europa

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La puntuación media de desarrollo de los datos abiertos de los países de la UE es del 76%, puntuación que en España es del 94% debido al impacto y la calidad de los datos. Los beneficios de los datos abiertos incluyen un aumento de la transparencia del gobierno, así como beneficios sociales y económicos para los ciudadanos, las empresas y la sociedad civil.

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Los datos abiertos se refieren a la información recopilada, producida o pagada por organismos públicos que puede ser libremente utilizada, modificada y compartida por cualquier persona. Según datos de Capgemini Invent, se estima que los datos abiertos generarán un valor de entre 199.000 y 334.000 millones de euros en tamaño de mercado para en 2025, y la creación de un número de puestos de trabajo, ya sea directa o indirectamente, para casi dos millones de ciudadanos europeos.

La misma consultora ha publicado su sexto informe anual Open Data Maturity Report 2020, que registra los progresos logrados por los países europeos a medida que fomentan la publicación y reutilización de datos abiertos, y que muestra que este año están mostrando un gran aumento en sus niveles de madurez. La puntuación media de desarrollo de los datos abiertos de los países de la UE es del 76%, un aumento de 10 puntos porcentuales con respecto a 2019.

Hay un conjunto de países que copa el extremo superior del espectro de resultados, entre ellos España, que es el segundo país más maduro, empatado con Francia y ambos con una puntuación del 94%, solo por detrás de Dinamarca (96%). Nuestro país destaca sobre todo en el impacto de los datos, que mide el impacto económico, social, político y medioambiental de los datos públicos, y en el que está en primer puesto, junto con Dinamarca. También destaca en la calidad de los datos, en los que se encuentra en segunda plaza empatado con Irlanda y solo por detrás de Dinamarca.

El año 2020 también ha puesto de relieve la importancia de recopilar y poner los datos a disposición del público de forma sistemática, debido a la pandemia de la COVID-19. La necesidad de responder a la emergencia ha llevado a muchos países a comenzar a publicar datos relacionados y a desarrollar iniciativas y paneles para que los datos adquieran un mayor nivel de comprensión y de profundidad.

A medida que las propuestas de datos abiertos de los países europeos se desarrollan, el enfoque se ha trasladado a garantizar también su calidad, como un elemento que facilita la interoperabilidad: la capacidad de los países de colaborar tanto dentro como fuera de las propias fronteras, facilitando a los sistemas informáticos el intercambio de datos. El enfoque intensificado permite a los reutilizadores extraer el valor de los datos y crear nuevos productos y servicios para obtener beneficios.

Generar un impacto positivo en la sociedad y en la economía mediante la publicación de datos abiertos siempre ha sido el objetivo del amplio esfuerzo plurianual en toda Europa. Los beneficios de los datos abiertos incluyen un aumento de la transparencia y la rendición de cuentas del gobierno, así como beneficios sociales y económicos tangibles para los ciudadanos, las empresas y la sociedad civil. Medir el impacto es una tarea compleja, y todavía no se ha alcanzado un acuerdo común que defina cuál es la mejor forma de hacerlo.

“Después de muchos años dedicados al desarrollo de datos abiertos en Europa, observamos con gran satisfacción cómo los estados miembro alcanzan tales niveles, incluyendo respuestas oportunas a la emergencia COVID-19”, ha dicho Gianfranco Cecconi, director de Capgemini Invent y responsable del proyecto. “Sin embargo, todavía hay mucho que hacer. El éxito de los países con mejores resultados no hace más que motivar a todos los demás a esforzarse aún más y a hacerlo mejor”.