La explosión de la inteligencia artificial disparará la inversión en centros de datos
- En cifras
Dell’Oro Group prevé que el gasto global en centros de datos alcance los 1,7 billones de dólares en 2030. Los hiperescalares, los neo cloud y las iniciativas de IA soberana entran en una nueva fase de crecimiento acelerado. El despliegue de clústeres de IA más grandes y complejos está redefiniendo las prioridades de inversión.
Según el último informe de Dell’Oro Group, el auge de la inteligencia artificial está desencadenando un ciclo de expansión sin precedentes en la infraestructura global. El análisis proyecta que el capex mundial en centros de datos alcanzará los 1,7 billones de dólares en 2030, impulsado por la necesidad de soportar cargas de trabajo de IA cada vez más exigentes.
Baron Fung, Senior Research director de la firma, destaca que “los cuatro principales proveedores de cloud hyperscale de EE.?UU. —Amazon, Google, Meta y Microsoft— entraron en 2026 con un fuerte impulso, elevando su gasto combinado en centros de datos a casi 600.000 millones de dólares”.
Pese al escrutinio creciente sobre el retorno de estas inversiones, los hiperescalares continúan apostando por ampliar su infraestructura, respaldados por grandes reservas de efectivo y una estrategia centrada en capturar cuota de mercado a largo plazo.
Más allá de los gigantes estadounidenses, Dell’Oro observa un crecimiento acelerado entre constructores de modelos de IA, proveedores neo cloud y proyectos de IA soberana, que están impulsando sus propios despliegues de centros de datos. Como resultado, el gasto global podría acercarse al billón de dólares ya en 2026, un hito que llega antes de lo previsto.
Dos tercios del gasto se destinarán a servidores acelerados
El informe señala que los servidores acelerados para entrenamiento de IA y cargas de trabajo específicas podrían representar aproximadamente dos tercios del gasto total en infraestructura de centros de datos en 2030. Esto incluye GPU, redes de alto rendimiento, almacenamiento optimizado para IA y sistemas avanzados de energía y refrigeración.
Mientras tanto, la inversión empresarial tradicional sigue limitada por factores como aranceles, políticas monetarias y la incertidumbre sobre el retorno de la IA en entornos corporativos.