La inversión en infraestructura para IA alcanzó un nuevo máximo histórico

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Infraestructura para IA

La demanda de infraestructura para inteligencia artificial creció impulsada por la expansión masiva de los proveedores de plataformas de IA y los hiperescalares. IDC proyecta que la inversión superará los 902.000 millones en 2029, con tasas de crecimiento superiores al 30% anual hasta 2027.

El gasto mundial en infraestructura de inteligencia artificial alcanzó los 86.000 millones de dólares en el tercer trimestre de 2025, la cifra más alta registrada hasta la fecha, según el Worldwide Quarterly Artificial Intelligence Infrastructure Tracker de IDC. Este hito confirma la transición del mercado desde las fases iniciales de despliegue hacia un ciclo de expansión sostenida, impulsado por la necesidad de soportar cargas de trabajo cada vez más complejas de entrenamiento e inferencia.

IDC proyecta que el gasto total en 2025 alcanzó los 334.000 millones de dólares, y que la inversión superará los 902.000 millones en 2029, con tasas de crecimiento superiores al 30% anual hasta 2027, antes de moderarse hacia el entorno del 20% en los años posteriores.

Estados Unidos sigue siendo el mayor mercado mundial, con un 76% del gasto total en 2025. Europa Occidental creció un 62% en el trimestre.

 

Los servidores acaparan el 98% del gasto

El crecimiento del tercer trimestre estuvo impulsado por fuertes inversiones de hiperescalares y proveedores de plataformas de IA, que ampliaron capacidad para entrenar modelos de gran tamaño. El 86% de las inversiones se realizó en despliegues cloud y compartidos, reflejando la necesidad de escalabilidad para cargas de trabajo intensivas.

Los servidores representaron 84.000 millones de dólares, casi el 98% del gasto total en infraestructura de IA. IDC subraya que los servidores acelerados, especialmente los basados en GPU, continúan siendo la base del mercado, con una demanda elevada tanto en sistemas x86 como no x86.

El almacenamiento específico para IA alcanzó 1.760 millones de dólares, impulsado por la demanda de repositorios de alto rendimiento para checkpoints de entrenamiento e inferencia.

IDC advierte de que el principal cuello de botella para el despliegue de servidores GPU a gran escala será la capacidad de generación eléctrica. La falta de megavatios disponibles puede retrasar la puesta en marcha de centros de datos y frenar inversiones. Otros riesgos incluyen la escasez y encarecimiento de componentes como memoria y discos; las restricciones regulatorias y de soberanía del dato que condicionan dónde pueden ejecutarse las cargas de trabajo; y los controles de exportación que afectan a la disponibilidad de hardware avanzado en determinados mercados.

“El mercado de infraestructura de IA ha superado claramente la fase inicial de despliegue y entra en un ciclo de expansión sostenida”, afirma Lidice Fernandez, vicepresidenta del área de Worldwide Enterprise Infrastructure Trackers en IDC. La consultora destaca que las señales de inversión pública y privada apuntan a compromisos a largo plazo, especialmente en cómputo acelerado, para soportar el crecimiento de cargas de trabajo de IA en consumo, empresa e investigación.