Las organizaciones españolas están avanzadas en la adopción de la filosofía agile

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España está a la cabeza en estrategia, gobierno y cultura, pero todavía tiene que mejorar en su estructura, el talento y la tecnología. Para Adolfo Pellicer, Country Manager de Workday para España y Portugal, "la adopción de la nube es clave. Las empresas tienen que asegurarse de que están equipadas con un sistema moderno que apoye sus necesidades".

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Las empresas españolas están bastante bien posicionadas en lo referente a agilidad corporativa, aunque todavía tienen mucho camino que recorrer para considerarse organizaciones ágiles. Así lo indica el informe “Índice de Madurez Agile” realizado por la consultora Opinno en colaboración con Workday a más de 600 empresas en más de 20 países, incluida España, y que apunta que el 62,5% de las organizaciones con más de 50.000 empleados ya están trabajando de forma Agile.

Pedro Moneo, fundador y CEO de Opinno, afirma que la adopción del modelo agile “permite a las empresas ser más rápidas y ágiles para adaptarse a las necesidades y prioridades de cada momento, reduciendo el time to market de los productos y servicios, aumentando el valor que se entrega a los clientes y reduciendo el riesgo de los proyectos”.

Por su parte, Adolfo Pellicer, Country Manager de Workday para España y Portugal, señala que "la agilidad es uno de los valores clave que definirán el futuro de las empresas. Esta agilidad se consigue teniendo una visión holística y dotando a los empleados de la tecnología, las habilidades, la mentalidad y las herramientas adecuadas para planificar y actuar con rapidez. En tiempos de cambio, las decisiones deben ser rápidas, efectivas y afectar a todos los niveles de la organización".

Según el Índice, las organizaciones de entre 16 y 50 años de antigüedad son las más rezagadas, ya que, aunque hayan iniciado su transformación, solo aproximadamente el 6% han alcanzado unos parámetros adecuados. Sin embargo, las organizaciones pequeñas, que nacen con espíritu agile, deben seguir fortaleciendo esta filosofía y asegurarse de continuar creciendo en este aspecto.

La cultura corporativa es uno de los principales obstáculos con los que se encuentran las compañías a la hora de implementar su agilidad, según el 40% de las organizaciones encuestadas en el estudio. Según este Índice, cuanto más antigua es la organización, más representativos son los retos a nivel de cultura.

Para Pellicer, “los principales obstáculos son dos: las tecnologías heredadas inflexibles y la cultura organizativa burocrática. La adopción de la nube es clave. Las empresas tienen que asegurarse de que están equipadas con un sistema moderno que apoye sus necesidades en línea con el mundo cambiante en el que vivimos, permitiendo una mentalidad abierta y la innovación de procesos”.

El 25% de las organizaciones reconocen que deben cambiar su diseño organizacional para adaptarse a los incesantes cambios del mercado, y mencionan cómo la escalabilidad se vuelve esencial en su estrategia junto a la desaparición de la jerarquía y la digitalización. El área de Recursos Humanos no se queda al margen de esta transformación: el 41% de las organizaciones saben que RRHH tendrá que redefinir las necesidades futuras de los empleados y/o la reestructuración de sus puestos. En las organizaciones en crecimiento, el 14% de sus esfuerzos están enfocados a temas referentes al Talento, ya que se convierte en el core para lograr su éxito.

En España, los sectores Tech&Telco y Banca y Seguros son los alumnos aventajados en cuanto a agilidad, mientras que el Sector Público, la Industria y el Retail están todavía en desventaja. Además, los sectores líderes se han dado cuenta de que es clave desplegar la tecnología con rapidez o de lo contrario estarán fuera del mercado rápidamente, por lo que han puesto foco en proyectos de tecnología, de nuevas formas de trabajo y de agilidad de la infraestructura tecnológica.

El sector de Banca ha tenido que adaptarse de manera más rápida y efectiva que el resto de los sectores a las contingencias del mercado. Una de las empresas pionera en nuestro país en este sentido es BBVA, cuya responsable global de estrategia y desarrollo de soluciones de T&C, Imma Catalá, señala que “la globalización, la revolución tecnológica, los cambios sociales y un mercado profesional liderado por nuevas generaciones de trabajadores que buscan ya otras inquietudes, han obligado a las empresas a hacer cambios profundos en su propia organización interna. Todo ello se ha acelerado con la irrupción de la pandemia y los modelos de gestión más abiertos y flexibles se han vuelto imprescindibles. Unos modelos que permitan al empleado tener una relación estrecha con sus responsables, participar e involucrarse en la compañía, desarrollar sus propias ideas y ser medidos por ello. Y si hay un modelo que ejemplifica todo esto, es la organización agile como la que hemos implementado en BBVA".

Finalmente, el Índice de madurez agile analiza los principales retos que tienen aún las empresas españolas entre los que destacan:

· La agilidad del equipo ya no es suficiente, se requiere que impregne a toda la organización

· Es necesario que la Transformación Agile se genere y esté liderada por parte de la dirección

· El cambio de mentalidad hacia una cultura Agile es imprescindible

· La transformación comienza desde el interior, los procesos de recursos humanos son clave.

· La inversión tecnológica para lograr la agilidad real es clave.

“En tecnología estamos un poco por debajo de la media. La evolución del stack tecnológico es necesario para la adopción del modelo agile por parte de todos los equipos”, concluye Irene Martín, Cultural Transformation and Agile Business Portfolio Director en Opinno.