La crisis energética y la caída de importaciones tensionan las cadenas de suministro TI
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Crédito y Caución prevé que el comercio mundial crecerá por debajo del 2% en 2026. El cierre del estrecho de Ormuz dispara los precios de la energía y altera el flujo de materias primas clave para la industria tecnológica. La debilidad de las exportaciones europeas refleja su limitada presencia en sectores de IA y alto valor añadido.
El comercio global entra en una fase de desaceleración marcada por factores que afectan de lleno a la industria tecnológica. Según el informe Economic Outlook de Crédito y Caución, el crecimiento del comercio mundial se situará por debajo del 2% en 2026, lejos del 4,6% registrado el año anterior. La aseguradora señala como causas principales el aumento de los precios de la energía, la caída de las importaciones y la incertidumbre en política comercial.
En 2025, el comercio de bienes relacionados con la inteligencia artificial creció más del 35%, impulsando sectores como electrónica, farmacéutica, química y maquinaria. Ese dinamismo permitió amortiguar tensiones globales y sostuvo la demanda de componentes, semiconductores y equipamiento industrial. Sin embargo, el conflicto en Oriente Medio está empezando a alterar ese equilibrio.
El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un repunte de precios de materias primas que no se veía desde 2022. La inflación se ha disparado, y en Estados Unidos alcanza el 4,2% interanual, mientras que en la zona euro es del 3,2%, erosionando el poder adquisitivo y reduciendo la demanda de productos tecnológicos de consumo.
Las importaciones energéticas caen
La crisis energética está reduciendo el volumen total de importaciones de los países dependientes de energía. A medida que los mercados se adaptan al encarecimiento del petróleo y el gas, las economías importadoras recortan compras, afectando a industrias que dependen de cadenas globales de suministro.
Para el sector tecnológico, esto implica retrasos en la logística internacional, especialmente en componentes críticos; aumento de costes de fabricación, por el encarecimiento del transporte y la energía; y menor disponibilidad de materias primas clave para semiconductores, baterías y equipamiento industrial.
La presión sobre la cadena de suministro se amplifica en un momento en el que la inversión en infraestructuras de IA sigue siendo elevada, pero más selectiva.
Europa pierde terreno en bienes tecnológicos
En la zona euro, las perspectivas comerciales son débiles. Crédito y Caución prevé un descenso del 0,2% en las exportaciones en 2026. Los exportadores europeos están perdiendo cuota de mercado en bienes, especialmente en sectores vinculados a la IA, donde Asia y Estados Unidos avanzan con mayor rapidez.
La aseguradora señala que Europa tiene una presencia limitada en sectores de rápido crecimiento y alto volumen comercial, como hardware de IA, semiconductores, electrónica avanzada o maquinaria especializada. Mientras España y Francia se benefician del turismo internacional y los servicios transfronterizos, Alemania —dependiente de la industria manufacturera— sufre costes estructuralmente elevados que mantienen su sector bajo presión.
El escenario base de Crédito y Caución contempla una reapertura gradual del estrecho de Ormuz y una relajación progresiva de los precios de la energía. Sin embargo, los riesgos a la baja siguen siendo elevados. Un conflicto prolongado podría mantener altos los precios energéticos, reducir aún más las importaciones globales, aumentar la inflación y frenar la demanda de tecnología, y afectar a la inversión en infraestructuras de IA y digitalización.