La contratación pública europea se prepara para premiar la economía circular en el canal

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La propuesta de reforma de la Ley Europea de Contratación Pública incorpora requisitos específicos relacionados con la reutilización, la reparación, el reacondicionamiento y la eficiencia de los recursos. Los partners con capacidades en TI circular estarán mejor posicionados para competir en las futuras licitaciones públicas.

La Comisión Europea ha presentado una revisión de la normativa de contratación pública de la UE que podría acelerar significativamente la adopción de modelos de economía circular en la adquisición de tecnología por parte del sector público. Según un análisis de Omdia, la propuesta introduce criterios específicos relacionados con la circularidad que podrían favorecer a proveedores y partners especializados en TI reacondicionada, servicios de reutilización, reparación de equipos y modelos de hardware como servicio.

La reforma llega después de años de iniciativas nacionales para impulsar la sostenibilidad en la contratación tecnológica y pretende armonizar estos criterios a escala europea. El cambio más relevante se encuentra en el nuevo Artículo 51, dedicado a economía circular y eficiencia en el uso de recursos, que podría obligar a los organismos públicos a integrar criterios ambientales en sus procesos de licitación.

 

La UE quiere reducir el peso del precio en las adjudicaciones

Uno de los cambios de fondo más importantes de la propuesta consiste en reducir el protagonismo del precio como principal factor de adjudicación.

La revisión plantea que los criterios ambientales, sociales y de resiliencia tengan una ponderación mínima del 30% en los concursos públicos. Según Omdia, este porcentaje podría convertir la sostenibilidad en un elemento decisivo a la hora de ganar contratos públicos, creando una ventaja competitiva para los proveedores capaces de demostrar beneficios medioambientales tangibles.

Además, la propuesta introduce una preferencia por proveedores con presencia europea y busca alinear la contratación pública con las numerosas normativas sostenibles aprobadas por Bruselas desde la versión anterior de la ley, vigente desde 2014.

El texto incluye referencias explícitas a conceptos estrechamente vinculados a la economía circular. Entre los criterios contemplados figuran la durabilidad, reparabilidad y capacidad de actualización de los productos; la reutilización y reacondicionamiento; la remanufacturación de equipos;  el uso de materiales reciclados y materias primas secundarias; la prevención de residuos; y la compra de productos reacondicionados o previamente utilizados.

Para el sector tecnológico, estas referencias podrían consolidar el papel del hardware de segunda vida dentro de los procesos de contratación pública europeos.

Según el análisis de Omdia, la inclusión explícita de equipamiento reacondicionado y remanufacturado puede ayudar a integrar definitivamente estos modelos dentro de las estrategias de compras de las administraciones públicas.

 

No solo se beneficiarán los equipos reutilizados

Aunque una parte importante de la atención se centra en el hardware reacondicionado, los expertos advierten de que la oportunidad es más amplia. La redacción actual también premia atributos presentes en equipos nuevos, como la reparabilidad, la durabilidad, la modularidad, la eficiencia energética o el uso de materiales reciclados.

Por tanto, la futura normativa podría favorecer tanto a proveedores de equipos reacondicionados como a fabricantes de hardware nuevo alineados con principios de sostenibilidad.

La propuesta no se limita a la circularidad. El nuevo Artículo 52 se centra específicamente en la eficiencia energética y obligará a los organismos públicos a priorizar la adquisición de equipos energéticamente eficientes. Asimismo, la reforma incorpora criterios sociales que podrían beneficiar a empresas con programas de inclusión laboral.

A pesar del potencial transformador de la propuesta, Omdia advierte de que su impacto dependerá en gran medida de la redacción definitiva y de los mecanismos de aplicación.

La consultora recuerda experiencias previas donde la legislación no logró el efecto esperado. Por ejemplo, la normativa francesa que establecía que al menos el 20% del equipamiento tecnológico comprado por organismos públicos debía ser reacondicionado tuvo un alcance limitado porque los compradores no estaban obligados a aceptar las propuestas recicladas presentadas por los proveedores.

Además, la nueva propuesta incorpora un mecanismo de "cumplir o explicar" que podría permitir justificar adjudicaciones basadas principalmente en criterios económicos, reduciendo parte de su impacto real.

 

Una oportunidad estratégica para el canal

La principal conclusión de Omdia es que el nuevo marco regulatorio podría dar a la sostenibilidad un papel determinante en la contratación pública europea.

Para fabricantes, distribuidores, MSP y proveedores especializados en economía circular, la normativa abre una oportunidad para diferenciarse mediante indicadores verificables de reducción de carbono, reutilización de activos, reducción de residuos electrónicos y ahorro económico.

Si la redacción final mantiene el espíritu actual de la propuesta cuando sea aprobada previsiblemente en 2027, la contratación pública podría convertirse en uno de los principales aceleradores del mercado europeo de TI circular durante la próxima década.

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