El mercado de smartphones se hunde un 22% y afronta un escenario complicado hasta 2028
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El encarecimiento de la memoria impulsado por la demanda de IA está elevando los costes de producción a niveles sin precedentes, reduciendo los márgenes de los fabricantes y frenando las compras de los consumidores. Mientras tanto, Samsung y Apple ganan cuota de mercado gracias a su fortaleza en la gama premium.
El mercado mundial de teléfonos inteligentes atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años. Según los datos preliminares del Worldwide Quarterly Mobile Phone Tracker de IDC, las ventas globales de smartphones cayeron un 22% interanual durante el tercer trimestre de 2026, hasta situarse en 255,3 millones de unidades. Se trata del mayor descenso interanual jamás registrado por la consultora en este mercado.
IDC atribuye esta contracción a la denominada crisis de la memoria, provocada por el fuerte incremento de la demanda de chips vinculados a la inteligencia artificial. Esta situación está disparando los costes de componentes críticos y alterando la estructura económica de toda la industria móvil.
Según Nabila Popal, directora sénior de investigación para dispositivos globales en IDC, “el deterioro del mercado era esperado desde hace meses, pero su intensidad ha superado las previsiones iniciales”. La analista advierte además de que el sector podría no haber alcanzado todavía su punto más bajo.
Uno de los datos más preocupantes del informe es la evolución de los costes asociados a la memoria. IDC calcula que los precios de la memoria se han incrementado aproximadamente un 350% respecto al año anterior y continúan al alza. Aunque la inflación de estos componentes empieza a moderarse, los costes siguen creciendo también en otros elementos esenciales de la cadena de suministro.
La consecuencia inmediata es una fuerte presión sobre los márgenes de los fabricantes, que se ven obligados a trasladar parte de estos incrementos al precio final de los dispositivos. Para los consumidores, esto se traduce en ciclos de renovación más largos.
Muchos usuarios están retrasando la sustitución de sus terminales ante la perspectiva de pagar más por dispositivos que, en muchos casos, ofrecen mejoras incrementales frente a generaciones anteriores.
Samsung y Apple refuerzan su liderazgo
La crisis está afectando de forma desigual a los principales fabricantes. Samsung mantuvo el liderazgo mundial durante el trimestre con 57,8 millones de unidades vendidas y una cuota de mercado del 22,6%, pese a un descenso interanual del 5,8%.
Muy cerca se situó Apple, con 57,3 millones de dispositivos y una cuota del 22,4%. La compañía registró una caída más moderada, del 4%, consolidando igualmente su posición en el segmento premium.
La situación es mucho más complicada para varios fabricantes chinos. Xiaomi redujo sus ventas un 29,2%, hasta los 30,7 millones de unidades. OPPO cayó un 34,5%, mientras que vivo retrocedió un 31,5%.
Según Francisco Jeronimo, vicepresidente de dispositivos globales de IDC, “estas marcas afrontan una presión especial debido a su mayor exposición a los segmentos de entrada y gama media, donde los consumidores son especialmente sensibles al incremento de precios”.
La consultora considera que el impacto de la crisis ya no afecta únicamente a los fabricantes y a la cadena de suministro. A medida que los mayores costes llegan al canal de distribución y a los puntos de venta, la presión se traslada directamente al comprador final. Esta situación está provocando una ralentización de la demanda y está obligando a muchas compañías a replantear sus estrategias comerciales.
Francisco Jeronimo señala que “los fabricantes con mayor escala, acceso asegurado a componentes y una oferta premium consolidada son los que mejor están resistiendo la crisis, mientras que los actores más dependientes del volumen afrontan un escenario mucho más complejo”.
Riesgo de exceso de inventario en 2027
Pese al debilitamiento de las ventas, algunos fabricantes han incrementado sus planes de producción ante el temor a nuevas restricciones de suministro durante el próximo año.
Según Kiranjeet Kaur, directora asociada de investigación en IDC, “esta estrategia puede convertirse en un riesgo si la demanda continúa debilitándose durante los próximos meses. En ese escenario, la industria podría entrar en 2027 con niveles elevados de inventario, añadiendo presión adicional sobre precios y rentabilidad”.
La analista considera que las promociones previstas para la campaña navideña podrían ofrecer a los consumidores una oportunidad más atractiva para renovar sus dispositivos que esperar a una hipotética normalización de precios.
El pronóstico de IDC es especialmente prudente para los próximos ejercicios. La consultora espera que el crecimiento siga limitado durante 2027 y considera que una recuperación significativa del mercado podría retrasarse, como mínimo, hasta 2028.
Para la firma, la industria se enfrenta a un cambio estructural permanente en su estructura de costes. En consecuencia, los fabricantes deberán adaptar sus estrategias de producto, precios y generación de demanda a una nueva realidad marcada por componentes más caros y consumidores más cautos.