Borja Pérez, Stormshield: “Los partners mitigan riesgos geopolíticos al disponer de una alternativa europea de confianza”
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El country manager de Stormshield Iberia, alerta de que la fragmentación geopolítica y las amenazas híbridas han convertido la soberanía digital en un requisito crítico para las organizaciones europeas. El directivo considera que este nuevo mapa abre una oportunidad histórica para los fabricantes europeos y su canal.
Conflictos armados, guerras de aranceles y exigencias de soberanía digital están reconfigurando cadenas de suministro, acuerdos de distribución y certificaciones.¿Cómo están afectando los conflictos armados y las tensiones entre bloques a su cadena global de suministro? ¿Qué regiones consideran hoy más críticas o vulnerables para su operación?
En Stormshield estamos enfocados en el mercado europeo, aunque operamos a través de partners en el resto de geografías. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, las regiones más críticas o vulnerables no se definen por las fronteras geográficas tradicionales, sino por su nivel de subordinación tecnológica y su exposición a los bloques económicos que controlan el mercado global. El escenario internacional actual se encuentra sumido en una profunda fragmentación geopolítica y una escalada de amenazas híbridas que han transformado la soberanía digital de una meta teórica a una urgencia estratégica absoluta.
En esta era de incertidumbre, la presión sobre las cadenas de suministro tecnológicas evidencia que la ciberdefensa ya no puede limitarse al simple cumplimiento de normativas. La protección de infraestructuras críticas y datos sensibles exige una autonomía real, una confianza ciega en las herramientas utilizadas y una capacidad efectiva de control sobre la tecnología. Resulta vital rechazar la subordinación y reforzar la autonomía estratégica para preservar un orden basado en reglas, y no en la fuerza. Bajo esta premisa, cualquier región del mundo que delegue la protección de sus activos esenciales en tecnologías de ciberseguridad controladas por potencias extranjeras se convierte de inmediato en una zona de alta vulnerabilidad operativa.
Esta visión macrogeopolítica de rechazo a la dependencia exterior resuena con total precisión en la estrategia de operaciones de Stormshield, consolidando a Europa como su región central de resiliencia y estabilidad. Como fabricante europeo y filial de Airbus Defence and Space, la compañía traslada este manifiesto de soberanía digital directamente al diseño de sus soluciones para aislarse de las guerras arancelarias y los conflictos que bloquean las rutas comerciales tradicionales de los bloques competidores.
¿Han tenido que redirigir producción, logística o aprovisionamiento para reducir riesgos?
Aunque nuestro I+D, logística y producción son mayoritariamente europeos, la realidad del mercado tecnológico global hace que siempre existan dependencias de otras geografías para ciertos componentes específicos. Por ello, estamos en constante evaluación de todos nuestros procesos para identificar y eliminar cualquier punto único de fallo en el suministro.
Frente a la inestabilidad internacional, hemos evolucionado de manera proactiva nuestra estrategia de aprovisionamiento y logística hacia un modelo de redundancia y aprovisionamiento preventivo de piezas básicas. Esto nos permite neutralizar la volatilidad del mercado internacional de componentes y asegurar un stock de seguridad que garantiza la continuidad del negocio, adelantándonos a posibles cuellos de botella antes de que afecten a nuestras entregas.
Al priorizar el diseño, la validación y el ensamblaje de nuestros equipos en suelo continental, no solo mitigamos el impacto de los costes imprevistos derivados de las disputas comerciales de la geopolítica externa, sino que garantizamos la integridad total del hardware. En un entorno de amenazas híbridas, este control absoluto del proceso nos permite asegurar que los equipos están libres de manipulación o de puertas traseras extranjeras. Esta autonomía dota a nuestro canal de distribución de una estabilidad normativa crucial, ya que las certificaciones de máxima seguridad de los equipos dependen de organismos independientes europeos como la ANSSI o el CCN, blindando a nuestros socios y clientes críticos frente a la fragmentación legal internacional.
¿Qué impacto están teniendo los nuevos aranceles, vetos tecnológicos y restricciones a la exportación en sus costes y en la disponibilidad de producto?
Al priorizar el desarrollo y el ecosistema de proveedores dentro de la Unión Europea, mitigamos los riesgos derivados de las normativas de exportación extranjeras.
En el plano logístico, la disponibilidad de producto se mantiene totalmente estable. Nuestros procesos y flujos de distribución están consolidados y optimizados, lo que nos permitió, por ejemplo, operar sin incidencias en el servicio, incluso durante crisis globales tan complejas como la de la COVID-19.
¿Están trasladando estos cambios al canal o absorbiendo parte del impacto?
Al ser un fabricante de origen europeo enfocado de manera prioritaria en este mismo mercado, nuestra exposición a las fluctuaciones de otras geografías es sustancialmente menor que la de competidores de otros bloques. Esto nos permite mantener una estructura de costes muy controlada y predecible, evitando tener que trasladar incrementos de precio o variaciones imprevistas a nuestro canal de distribución. De este modo, nuestros partners pueden trabajar con presupuestos estables y sin sorpresas en sus márgenes de beneficio, algo que resulta clave para competir en el entorno actual.
¿Prevén nuevas rondas de restricciones que puedan afectar a su porfolio?
No anticipamos nuevas restricciones normativas que bloqueen el desarrollo de nuestras soluciones, pero seguimos de cerca la evolución del mercado de componentes básicos, en concreto el encarecimiento de los costes de memoria a nivel mundial, que puede impactar en la producción de una parte de nuestro hardware. No obstante, sí intentamos absorber estas variaciones de precio en la cadena de suministro para evitar que afecten de forma directa a nuestros socios de canal y clientes.
Otro gran condicionante están siendo los nuevos requisitos de soberanía digital en Europa y otros mercados. ¿Cómo están adaptando su oferta?
A diferencia de los proveedores externos que ahora deben modificar su infraestructura para cumplir con las normativas europeas, nuestras soluciones se desarrollan desde el primer día bajo los estándares desde su origen. Somos firmes defensores de las normativas nacionales y europeas, por lo que toda nuestra oferta tecnológica se desarrolla de forma nativa desde la autonomía del dato, el control estricto del código fuente y el rechazo a cualquier legislación extraterritorial.
Para responder a las exigencias regulatorias más críticas, todos nuestros productos se someten de manera sistemática a un riguroso proceso de validación que se inicia con los estándares internacionales Common Criteria y se consolida a través de las certificaciones nacionales más estrictas como las del CCN en España. Nuestros productos están en el catálogo CPSTIC, tanto como producto cualificado, como producto aprobado nivel secreto. Esta doble acreditación nos capacita legalmente para desplegar infraestructura en redes clasificadas y entornos gubernamentales de alta seguridad.
En Stormshield, además de cumplir con el marco regulatorio vigente, mantenemos una implicación directa en la gobernanza tecnológica del continente colaborando de manera activa con la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) en la definición y elaboración de los futuros estándares europeos de certificación.
¿Han tenido que modificar acuerdos de distribución o alianzas estratégicas por motivos geopolíticos o regulatorios?
No, no ha sido necesario. Nuestra política de alianzas y acuerdos de distribución se mantiene totalmente estable. Como proveedor tecnológico, siempre hemos operado bajo un estricto cumplimiento de las normativas de control de exportaciones, un marco regulatorio que ya teníamos plenamente integrado en nuestra operativa diaria y que no se ha visto alterado por la actual coyuntura internacional
¿Están diversificando mayoristas para reducir dependencia de un único país o región?
Hasta el momento, no requerimos una diversificación por riesgo geográfico, ya que nuestro modelo de negocio opera al 100% a través de canal indirecto y cuenta con un ecosistema ya consolidado. Aunque mantenemos contratos de cobertura global o europea con algunos de nuestros principales mayoristas, aplicamos una estrategia de gestión local que nos permite decidir de forma independiente con qué partners trabajar en cada país. Esta capilaridad del mercado nos otorga la flexibilidad necesaria para garantizar la estabilidad comercial en cada territorio sin depender de una única estructura regional.
¿Cómo están ayudando a sus partners a navegar este nuevo entorno? ¿Están recomendándoles estrategias de planificación o aprovisionamiento anticipado?
Actualmente, y por el momento, no consideramos necesario recomendar al canal la realización de compras anticipadas de stock. Nuestra recomendación estratégica se centra en la diversificación tecnológica mediante la incorporación de soluciones soberanas en sus porfolios. No planteamos esto como una campaña para sustituir las plataformas procedentes de otras geografías, sino mantener esta posibilidad. Al disponer de una alternativa europea de confianza, los partners mitigan riesgos geopolíticos y aseguran la continuidad de los proyectos de sus clientes frente a posibles cambios imprevistos en el mercado internacional.
¿Qué escenarios geopolíticos consideran más probables para los próximos 18 meses?
Desde Stormshield, vemos posible que nos movamos en un entorno inestable marcado por dos grandes tendencias: la presión sobre los componentes de hardware y los bloqueos normativos entre diferentes bloques comerciales. Por un lado, consideramos probable que el auge de la Inteligencia Artificial siga encareciendo el coste de las memorias, lo que podría traer bastantes altibajos a la hora de fabricar equipos a nivel internacional.
Por otro lado, lo más seguro es que continúe la incertidumbre con las normativas, un escenario que ya estamos viendo con las últimas restricciones de Estados Unidos para limitar el uso de sus herramientas de IA fuera de sus fronteras. Con la posibilidad de que surjan nuevas trabas comerciales y con la vista puesta en la relación entre Taiwán y China, es posible que las empresas busquen cada vez más soluciones tecnológicas independientes para proteger sus proyectos ante cualquier imprevisto internacional.
¿Qué oportunidades emergen en este nuevo mapa tecnológico?
Consideramos que este escenario abre una gran oportunidad para los fabricantes europeos. En Stormshield desarrollamos soluciones competitivas y entendemos las necesidades de nuestro mercado mucho mejor que los proveedores de otras geografías, quienes a menudo intentan que el cliente europeo encaje a la fuerza en sus soluciones, en lugar de adaptar su tecnología a nuestra realidad y normativas locales.
Cualquier organización debería plantearse muy en serio el uso de soluciones soberanas. Es importante que el tejido empresarial sea consciente de que estas alternativas existen y de que ofrecen un nivel de fiabilidad y robustez que, en muchos casos, es incluso superior al de las opciones extranjeras, algo que viene respaldado por las certificaciones de organismos independientes.