Los intentos de fraude online en España han crecido un 12%

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Ciberfraude

En las transacciones con origen en España, los criminales se han dado cuenta de la importancia de los datos contenidos en los dispositivos móviles y siguen intentando capitalizar sus actividades delictivas centrando los esfuerzos en las industrias de las telecomunicaciones y del retail, y en las comunidades online.

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El informe de fraude de TransUnion correspondiente al segundo trimestre del año muestra un descenso global de los intentos sospechosos de fraude online del 14 % frente al mismo período de 2021. Sim embargo, las cifras en España han empeorado, ya los intentos de fraude online han crecido un 12%. En el lado positivo, las entidades aseguradoras de nuestro país han reducido los intentos sospechosos de fraude en un 9% frente al mismo período del año pasado.

Patrones de fraude

En las transacciones con origen en España, los criminales se han dado cuenta de la importancia de los datos contenidos en los dispositivos móviles y siguen intentando capitalizar sus actividades delictivas centrando los esfuerzos en el fraude contra las telecomunicaciones (con un alza del 152%), así como en retail (con un incremento del 42%) y en las comunidades online (con un aumento del 11 %).

Hay que destacar un impacto positivo en las industrias del juego (con una reducción del fraude durante este período del 80%), de la logística (con un descenso del 48%) y de los viajes (con un 12% menos). Estas cifras son especialmente interesantes si las comparamos con el informe de TransUnion del primer trimestre del año, ya que tanto la industria de la logística como la de los viajes se vieron especialmente afectadas por las actividades delictivas en ese período.

Los fraudes más comunes en España durante el segundo trimestre fueron el robo de identidad en el sector telco (es decir, cuando un criminal roba una identidad legítima para cometer un delito y la víctima es una persona real), abuso de promociones en retail (promociones de descuentos por recomendaciones, bonos de depósito o regalos) y la falsedad de representación en las comunidades online (cuando un usuario falsea su información personal o su fotografía).

“Algunas industrias han visto cómo los patrones de fraude que les afectan se han estabilizado, por lo que están centrando sus esfuerzos en la identificación de los clientes legítimos para que su experiencia de usuario se desarrolle sin fricciones”, afirma Lisette González, directora general de TransUnion España. “Una apuesta potente por soluciones de lucha contra el fraude y autenticación reduce los falsos positivos y se centra en una minoría de transacciones que exigen un escrutinio más detallado. Reduciendo las revisiones manuales y las molestas preguntas a los clientes, las empresas pueden eliminar costes superfluos, aumentar ingresos y, sobre todo, mejorar la experiencia global de sus clientes”.