Los consumidores quieren ayuda de la IA al comprar, pero rechazan que decida por ellos

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La confianza y la precisión siguen siendo los principales frenos para delegar decisiones de compra en sistemas automatizados. Las marcas deberán centrar sus inversiones en herramientas que refuercen el control del consumidor, no que lo sustituyan.

Los consumidores muestran un interés creciente por utilizar herramientas de inteligencia artificial durante el proceso de compra, pero rechazan que estas tomen decisiones por ellos. Según un estudio de Gartner, solo un 11% estaría dispuesto a dejar que la IA elija productos incluso en categorías de bajo riesgo, como artículos de cuidado personal o suministros del hogar. En cambio, existe una mayor apertura hacia funciones que ayuden a acotar opciones. En este sentido, un 31% aceptaría que la IA reduzca alternativas en compras de productos del hogar y un 28% en electrónica personal.

El estudio subraya que los usuarios buscan herramientas que faciliten la investigación previa: comparar precios, identificar ofertas y evaluar alternativas. “Los consumidores no quieren externalizar sus decisiones de compra”, señala la analista Kate Muhl, quien destaca que el valor de la IA está en mejorar la información disponible sin desplazar el juicio final del comprador.

 

La confianza sigue siendo un obstáculo

Entre quienes ya han utilizado IA en compras recientes, el 54% afirma haber tenido que verificar toda la información proporcionada por herramientas generativas, y el 62% considera que parte de esa información les hizo perder tiempo. La precisión se convierte así en un factor crítico, pues si las recomendaciones requieren comprobación constante, los usuarios no perciben valor añadido.

La exposición a la IA generativa aumenta. El 72% afirma encontrársela en su navegación diaria sin buscarla, pero esto no implica una adopción activa ni confianza plena en sus capacidades para decidir compras. Las marcas que logren generar confianza serán aquellas que utilicen la IA para reforzar el control del consumidor, no para reemplazarlo.

El informe concluye que las inversiones en comercio asistido por IA deben priorizar herramientas de descubrimiento, comparación y filtrado, dejando en segundo plano los agentes autónomos de compra, cuya aceptación social aún está lejos de consolidarse.