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Más velocidad en la era del Application Capital

  • Opinión

Lori F5_2

Uno de los mayores retos que presenta la actual economía basada en las aplicaciones es la necesidad de actuar a gran velocidad. Para superarlo, las organizaciones no deben limitarse a pensar en cómo desplegar aplicaciones más rápidamente, sino también en cómo desarrollarlas, en cómo ser capaces de responder a las distintas amenazas o en cómo adaptarse a las cambiantes condiciones del mercado.

La necesidad de desplegar aplicaciones de forma continua implica que también es necesario desarrollarlas con mayor rapidez. Esto se traduce, a menudo, en la adopción de metodologías ágiles. El informe  2019 Global Developer Report: DevSecOps señala que para ello una mayoría de las organizaciones (54%) está eligiendo frameworks como Scrum, mientras que el 37% opta por Kanban.

Pero las metodologías no son suficientes si las arquitecturas de aplicaciones no se ajustan correctamente a los estilos de desarrollo. Los equipos más pequeños y centrados en lanzamientos frecuentes no son la mejor opción en el desarrollo de nuevas funciones para las aplicaciones tradicionales. El uso de componentes a través de la adopción de microservicios y formas de arquitectura distribuidas responden mejor a los principios de arquitectura y operación. Así, en más del 80% de las aplicaciones existen componentes de terceros, sobre todo de código abierto. Asimismo, la adopción de APIs resulta también bastante común.

También es conveniente mantener una operativa estable durante todo el ciclo de vida de la aplicación a través de herramientas de integración y despliegue continuos. Desarrollar más rápido no significa ser capaz de llevar las ideas al mercado con mayor velocidad. Para eso hay que hablar también de despliegue. Si bien las empresas nativas cloud han superado con facilidad la división entre distribución e implementación, para muchas otras esto supone un reto. Las estructuras organizativas existentes, así como la necesidad de soportar de forma continua aplicaciones tradicionales y monolíticas, presentan conflictos que pueden ser difíciles de integrar en las demandas operativas modernas. Las organizaciones deben superar este desafío cuando se enfrenten a aplicaciones que requieran implementaciones más rápidas y frecuentes.  

Nube pública y contenedores

La incapacidad para lograr una implementación continua ha empujado a los desarrolladores y propietarios de aplicaciones a recurrir a la nube pública, ya que de esta forma eliminan los obstáculos que se encuentran en sus propios procesos. El 33% de los encuestados en nuestro informe `State of Application Services´ indica que, como resultado de sus procesos de transformación digital, se está orientando hacia la nube pública a la hora de entregar aplicaciones. La capacidad de integrar fácilmente los servicios de aplicaciones y, posteriormente, de automatizar su operación es una gran ayuda para las organizaciones que buscan una ruta más rápida para el despliegue frecuente.

Asimismo, las organizaciones están recurriendo cada vez más a los contenedores debido a su capacidad para soportar actualizaciones rápidas y para operar sin problemas en entornos altamente volátiles. La demanda de contenedores crece porque permite soportar arquitecturas de aplicación modernas, pero también responde a una razón de infraestructura.  

Respuestas más rápidas ante amenazas

Las organizaciones también necesitan velocidad cuando se trata de seguridad. Una de las formas en que las organizaciones buscan acelerar su capacidad para responder a los ataques es mediante la adopción de analítica de amenazas en tiempo real. Igualmente, a la hora de identificar más rápidamente quién gestiona los bots malos, las organizaciones están recurriendo a los servicios Bot Defense.

Orquestación

El aprendizaje automático no es la única forma para dotar de inteligencia a los servicios de infraestructura y aplicaciones. A medida que crece la necesidad de respuestas más rápidas a la capacidad y el procesamiento, la infraestructura y los servicios de aplicaciones evolucionan para incluir la orquestación como una capacidad core más que como un complemento. Las plataformas de servicios de aplicaciones con capas de orquestación integradas significarán servicios que se escalan bajo demanda. Si bien tales capacidades ya existen hoy en día como parte integrante de la nube y los contenedores, las capacidades para escalar automáticamente en función de los requisitos definidos por la aplicación y el usuario no son nativas en la mayoría de los sistemas actuales.

Desarrollo más rápido. Despliegue más rápido. Respuestas más rápidas

Cuando la velocidad se convierte en una necesidad para la empresa, no hay que olvidarse de mirar hacia los procesos. Los procesos de desarrollo se automatizan con CI/CD para ganar velocidad. Los procesos de implementación se automatizan con el despliegue continuo y la nube para ganar velocidad. Los procesos de escalado y seguridad se automatizan por los sistemas y la orquestación como plataformas nativas de servicio de aplicaciones. Resulta que, al final, la rapidez se basa en la capacidad de una organización para automatizar procesos en todo: desarrollo, implementación y seguridad. 

 

Lori MacVittie, Principal Technical Evangelist en F5 Networks