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Competencia efectiva, la clave del 5G en Europa

  • Opinión

Jan Bredehoeft, imagen

La crisis de la COVID-19 ha puesto de relieve el enorme potencial de la tecnología. Desde soluciones para trabajar en remoto hasta reuniones virtuales de familiares y amigos, hemos tenido un primer atisbo de las soluciones que, con distintos grados de desarrollo, están evolucionando para afrontar el desafío de enseñar a los estudiantes online. Asimismo, algunos miembros de la Unión Europea han lanzado recientemente iniciativas para rastrear las infecciones de coronavirus mediante soluciones basadas en aplicaciones móviles.

Sin embargo, a pesar de todo el progreso y la creatividad que hemos presenciado, se ha hecho también patente que la digitalización es solo un punto de partida. Nos hemos dado cuenta de que, por ejemplo, cuando hablamos de aprendizaje digital o de herramientas digitales para predecir los brotes de coronavirus (cumpliendo con las políticas de protección de datos), existe aún un amplio margen de crecimiento incluso en las economías más avanzadas del planeta. En otras palabras: queremos ser cada vez mejores a la hora de facilitar soluciones digitales a problemas del mundo real, incluidas las que nos puedan ayudar a hacer frente a catástrofes como la crisis del coronavirus.

En este sentido, muchos países han puesto grandes esperanzas en la tecnología 5G, que ofrece una velocidad al menos 10 veces mayor que las generaciones de telecomunicaciones móviles anteriores, como un factor clave para la digitalización y la innovación técnica. Los Estados miembros de la UE están esforzándose por desplegar rápidamente los medios técnicos más innovadores y vanguardistas a precios asequibles.

Para alcanzar el progreso esperado, desde hace mucho tiempo la estrategia de la Unión Europea y sus Estados miembros ha sido fomentar la competencia entre las organizaciones más ágiles y capaces. Por decirlo en palabras de la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager: «Quiero decir a las empresas que no les queda otra opción que innovar, si quieren mantenerse a la altura de sus competidores. Al permitir que más ideas innovadoras tengan la oportunidad de llegar al mercado, mejoramos nuestras posibilidades de alcanzar el próximo gran cambio, las innovaciones que transformarán las vidas de las personas y apuntalarán el éxito de nuestra industria».

Sobrevivir y tener éxito en un entorno así es duro e incómodo; las empresas deben permanecer siempre alerta. Ahora bien, una gran recompensa espera a quienes sean capaces de despuntar como líderes tecnológicos o de tener éxito a la hora de que sus ideas innovadoras alcancen la madurez en el mercado.

La clave de la innovación

En Huawei, la innovación es la clave de bóveda de nuestro éxito desde hace 30 años. Para seguir siendo competitivos, realizamos una enorme inversión en investigación y desarrollo, de alrededor del 10–15% de nuestros beneficios anuales, con una inversión sustancial también en nuestras iniciativas de investigación y desarrollo en toda Europa. Esa es la razón principal por la que, de acuerdo con la plataforma de inteligencia de mercado con sede en Berlín IPlytics, Huawei lidera la clasificación mundial de declaración de patentes de 5G.

La competencia efectiva supone también que tenemos que atraer y mantener constantemente la confianza de nuestros clientes, teniendo en cuenta que actualmente 45 de los 50 mayores operadores de telecomunicaciones móviles usan nuestra tecnología. Eso es un reflejo del hecho de que los operadores seleccionan a los proveedores más adecuados según estrategias comerciales sostenibles a largo plazo, que maximicen al mismo tiempo el valor de su proceso de transformación digital, haciendo énfasis en la resiliencia de la red y la seguridad de los datos.

Recientemente, la Comisión Europea ha aprobado el conjunto de instrumentos de la UE para la seguridad de las redes 5G, en el que se subraya la necesidad de coordinar a los Estados miembros en relación con la seguridad del 5G. La mayoría de países ha adoptado un enfoque pragmático al respecto, como por ejemplo recientemente Alemania, con su borrador de la ley de seguridad IT 2.0. Huawei apoya firmemente este mayor énfasis en la seguridad. De hecho, la compañía es líder del mercado en cuanto a transparencia, con varios centros de seguridad por toda Europa, y se encuentra a la cabeza de la lista de contribuciones de seguridad para las asociaciones de estandarización más importantes.

Al mismo tiempo, creemos que es importante combinar los criterios más estrictos de seguridad con la diversidad y la competencia. De hecho, la diversidad, las alternativas para el cliente y la competencia son requisitos previos para garantizar la seguridad del 5G en las redes de telecomunicaciones.

Libertad de elección

La fortaleza de los mercados de comunicaciones electrónicas en la UE y, como consecuencia, de la economía de la UE es y siempre ha sido el resultado de la libertad de la que han disfrutado los operadores para elegir a los proveedores de equipos más adecuados y avanzados, gracias a la existencia de mercados realmente abiertos y competitivos.

Las restricciones en cuanto a la capacidad de algunos proveedores para operar en el mercado privaría a la UE de las ventajas de la competencia y supondría volver a instituir derechos especiales para el resto de competidores, en contra de la legislación europea. Si miramos más allá de la UE y su mercado común, la Unión Europea se enorgullece de su apoyo a las instituciones multilaterales.

En este contexto, el veto a determinados proveedores —de facto, a raíz de su país de origen— generaría serias preocupaciones sobre el cumplimiento de las leyes de la OMC que protegen el comercio internacional. Ciertamente, la exclusión de un proveedor conduciría además a una enorme pérdida económica para toda la industria, con un potencial aumento de costes para las economías europeas. Según un estudio de Oxford Economics, el impacto económico negativo en los países europeos puede ascender a los 3.000 millones de euros, un aumento que finalmente repercutiría en los consumidores en forma de precios más elevados para la conectividad 5G.

Pero no solo hay que considerar los costes económicos; limitar la competencia podría significar perderse el próximo gran cambio o tal vez una innovación que nos permita sortear otra crisis. El progreso económico y las innovaciones digitales son esenciales para las mejoras en nuestras condiciones de vida diarias y, en última instancia, nos ayudarán a salvar vidas cuando nos enfrentemos a una situación similar a la pandemia del coronavirus. Una vez más, los avances en la tecnología digital dependen de la existencia de una competencia efectiva en el mercado europeo, que permita a todos los innovadores líderes de nuestro sector contribuir a mejorar las condiciones de todos.

Huawei se enorgullece de jugar un importante papel en la construcción de la infraestructura de redes de telecomunicaciones en Europa desde hace más de 20 años. Estamos decididos a seguir ganándonos la confianza de nuestros socios europeos contribuyendo al progreso tecnológico basado y apoyado por los más estrictos criterios de seguridad disponibles y necesarios para la implementación del 5G.

Jan Bredehoeft, Director Asociado del Departmento Legal para Europa Occidental en Huawei Technologies