El 45% de la población española ha sufrido algún intento de fraude digital
- Seguridad
El fraude digital se dispara en España impulsado por la clonación de voz, vídeo y la manipulación de imágenes mediante IA. El 90% del contenido online podría ser sintético en 2026. La UE endurece controles y prepara nuevas figuras legales para perseguir los deepfakes como delitos contra el honor.
Según un estudio del Parlamento Europeo, a finales de 2026 el 90% del contenido online pueda estar generado mediante inteligencia artificial (IA). Este escenario incrementa la exposición al fraude, especialmente a través de técnicas como la clonación de voz, la manipulación de imágenes y los vídeos falsificados. Allianz señala que el 45% de la población española ya ha sido víctima de algún intento de fraude digital, una cifra que refleja la magnitud del problema.
La Unión Europea ha intensificado las auditorías sobre herramientas generativas como Grok (X), que tras los recientes escándalos de imágenes no consentidas se ha visto obligada a incorporar marcas de agua obligatorias y filtros de seguridad de última generación para proteger a los usuarios, especialmente a los menores.
Paz Tejedor, responsable de Defensa Legal y Asistencia Jurídica en Allianz Partners España, subraya que muchas víctimas desconocen cómo proceder y que actuar rápido es fundamental para minimizar el daño reputacional y emocional.
Tejedor detalla los pasos esenciales cuando una persona descubre que su imagen ha sido alterada o utilizada sin permiso. Entre las recomendaciones clave destacan recopilar pruebas, como capturas de pantalla, enlaces, metadatos, fecha/hora, etc., y, si es posible, con herramientas de certificación que refuerzan la validez probatoria; denunciar ante las unidades de delitos informáticos acudir a las unidades de delitos tecnológicos; y solicitar la retirada del contenido y elevar la reclamación a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Los deepfakes entran en el marco penal español
El Consejo de Ministros ha aprobado el primer anteproyecto de ley que incorpora los deepfakes como delitos contra el honor. Este avance normativo responde al aumento de casos en los que la IA se utiliza para manipular imágenes con fines de extorsión, difamación o suplantación.
Mientras se concreta su inclusión en el Código Penal, estos casos pueden perseguirse por vía civil, por vulneración del derecho al honor, intimidad y propia imagen, con posibilidad de indemnización; o vía administrativa, con denuncia ante la AEPD, que puede ordenar la retirada del contenido y sancionar a las plataformas.