Cuatro de cada 10 españoles han dejado una marca que sufrió una brecha de seguridad

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El 74% de los consumidores españoles no utilizaría servicios o compraría productos de una empresa de la que desconfíen, y un 14% dice no confiar en ningún canal digital para manejar sus datos de forma segura. Los más confiables de todos los canales digitales en España son los sitios web de la Administración.

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Las empresas se enfrentan al reto de crear y mantener la confianza de sus clientes en un mundo digital, una confianza que es difícil de construir, pero muy fácil de perder. Como indica el Índice de Confianza Digital de Okta, un pequeño error basta para dañar la reputación y la confianza de forma irreparable y disuadir a clientes actuales o potenciales de utilizar los servicios o productos de una empresa. De hecho, el 41% de los consumidores en España dijeron que habían perdido la fe en una empresa debido a una filtración de datos o similar.

El estudio señala que el 41% de los usuarios españoles dejaron de hacer uso de forma permanente de los servicios de la compañía, mientras que el mismo porcentaje decidieron eliminar su cuenta, y otro 41% tomaron la decisión de cambiar sus configuraciones, tales como contraseñas y direcciones de correo electrónico. Asimismo, el 74% de los consumidores españoles no utilizarían servicios o comprarían productos de una empresa de la que desconfíen, y el 46% tiene serias reservas a la hora de comprar en un sitio web del que nunca hayan oído.

Los encuestados españoles más jóvenes tienen una mayor tolerancia a una mala gestión de datos y seguridad de las marcas con las que trabajan. Alrededor del 33% de los jóvenes de 18 a 24 años dijeron que habían dejado de usar los servicios de una empresa de forma permanente después de una filtración, frente al 42% de los adultos de 35 a 44 años o el 49% del grupo de edad entre 45 y 54.

Alrededor del 39% de los encuestados en todo el mundo dijeron que la fiabilidad del servicio era el criterio que más les hacía confiar en una marca digital, como garantizar que los artículos llegaran a tiempo y en buenas condiciones. La seguridad también era clave para ellos, con un 25% que dijo que tener opciones de acceso seguro como la autenticación multifactorial (MFA) y otras medidas ayudaría a fomentar la confianza en la marca, porcentaje que en España baja al 17%.

La pandemia también parece haber aumentado la concienciación sobre la importancia de los datos digitales, ya que ha llevado al 46% de los españoles a ser más precavidos sobre lo que comparten. Por otra parte, un 14% de los encuestados de España dijeron que no confiaban en ningún canal digital para manejar sus datos de forma segura, y en el estudio queda claro que los españoles confían de forma parecida en las aplicaciones de comunicación en el lugar de trabajo (10%) como en las personales (10%). Los canales digitales más confiables en España fueron los sitios web de la Administración (26%).

En cuanto a las medidas adoptadas por las organizaciones para hacer frente al aumento de las ciberamenazas que se ciernen sobre sus trabajadores en remoto, nuevas aplicaciones y tecnologías de seguridad como MFA (36%) fueron la medida más utilizada, seguida de una mejor formación del personal (30%). Sin embargo, más preocupante es el hecho de que el 20% de los encuestados afirmaron que su empleador no había hecho nada hasta ahora para combatir un aumento de las amenazas en línea relacionadas con la pandemia. Además, más de un tercio (34 %) de los trabajadores de oficina manifestaron que no sabían si su empleador había tomado medidas de seguridad proactivas.

Como consecuencia, quizás no sea sorprendente que el 36% de los españoles dijeran que se han vuelto más prudentes a la hora de proporcionar información personal de ellos mismos en Internet. A pesar de todas las amenazas, un 27% afirma que ahora son algo o mucho menos desconfiados a la hora de hacerlo. El teletrabajo también ha hecho que los encuestados sean más cuidadosos con los correos electrónicos de phishing (35%), las violaciones de datos (33%) e incluso las "deepfakes" generadas por la IA que se usan para difundir información falsa (31%).

Los encuestados que creen que corren mayor probabilidad de sufrir un robo de identidad alcanzan el 15%. El robo de contraseñas representa una preocupación para el 19% de los encuestados españoles, lo que demuestra que el camino hacia la autenticación sin contraseñas se convertirá en una necesidad. El malware (19%) y las filtraciones de datos (13%) completan las principales preocupaciones.