Snom alerta de que la suplantación del número llamante exige reforzar la comunicación IP

  • Seguridad
Snom seguridad IP

La compañía advierte que la seguridad no puede limitarse a la red, sino que PBX, SBC, servicios cloud y teléfonos IP deben integrarse en un modelo de confianza completo. Snom reivindica el papel del terminal y del aprovisionamiento seguro como elementos esenciales para evitar fraudes y proteger a empleados y empresas.

La confianza tradicional en el número que aparece en la pantalla del teléfono está dejando de ser suficiente. Según Snom, la manipulación del identificador de llamadas, conocida como caller ID spoofing, se ha convertido en un riesgo operativo que afecta tanto a empresas como a usuarios, y que ya está siendo abordado con medidas regulatorias en países como Alemania, España, Italia y Reino Unido.

La compañía recuerda que la comunicación empresarial moderna ya no depende únicamente de una línea telefónica. Protocolos SIP, servicios en la nube, proveedores, SBC, PBX, aplicaciones y dispositivos finales conforman una cadena compleja en la que cualquier punto puede ser manipulado si no está protegido. Esto implica que la seguridad debe ir mucho más allá de la red pública de telefonía.

La suplantación del número llamante no es un problema menor, ya que en muchas empresas, el número entrante activa procesos internos, prioriza llamadas, identifica clientes o desencadena flujos automáticos. Si esta información se manipula, los empleados pueden ser engañados para revelar datos internos o realizar acciones indebidas.

 

El teléfono IP es parte activa del modelo de seguridad

Snom subraya que la PBX es un elemento clave en la autenticación de interlocutores, la gestión de permisos, el cifrado y las conexiones SIP seguras. Pero advierte que la seguridad no termina en la centralita, sino que debe extenderse hasta el dispositivo final.

Los teléfonos IP modernos integran mecanismos como TLS, SIPS/SRTP, 802.1X, autenticación de servidor y terminal, y gestión de certificados, además de actualizaciones periódicas de firmware para corregir vulnerabilidades y mantener la protección a largo plazo.

Uno de los puntos más sensibles es el aprovisionamiento. Los dispositivos deben configurarse de forma automática, pero también controlada y segura. Para ello, Snom ofrece su servicio Secure Redirection and Provisioning Service (SRAPS), que garantiza que cualquier teléfono nuevo reciba el firmware y la configuración adecuados en cuanto se conecta a Internet, sin intervención manual y evitando manipulaciones.

La compañía insiste en que ningún teléfono IP puede impedir por sí solo que un número sea manipulado en la red pública, pero sí puede garantizar que todo lo que ocurre dentro de la infraestructura corporativa sea fiable, autenticado y protegido.