La modernización de las aplicaciones es el principal objetivo de los CIO

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Las empresas se están orientando de forma más decidida a entornos Cloud y SaaS, incorporando estrategias relacionadas con el Edge y buscando tecnologías de entrega y seguridad de las aplicaciones sencillas de implementar. Una gran mayoría va a continuar gestionando aplicaciones y arquitecturas tanto tradicionales como modernas.

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La crisis provocada por el COVID-19 ha impulsado los procesos de transformación digital de las organizaciones de todo el mundo, que buscan mejorar la conectividad, reducir la latencia, garantizar la seguridad y aprovechar la información basada en datos. De acuerdo con la séptima edición del informe State of Application Strategy Report 2021 (SOAS), elaborado por F5, más organizaciones que nunca han modernizado y distribuido aplicaciones más cerca de los usuarios, junto a las soluciones tecnológicas de entrega y seguridad que las soportan.

Según el informe de F5, los procesos de transformación digital se desarrollan en tres fases diferentes: automatización de tareas, expansión digital y negocios asistidos por IA. Si el año pasado las organizaciones estaban centradas en las dos primeras fases, en 2021 se destaca el avance en la tasa de adopción de herramientas de IA y aprendizaje automático. De esta forma, mientras que en la edición del informe de 2020 solo un 17% de los profesionales encuestados decía que su organización ya había adoptado soluciones de inteligencia artificial y aprendizaje automático, un año más tarde, ese porcentaje se ha triplicado, situándose en el 56%.

Al mismo tiempo, otro 57% afirma seguir avanzando en la fase de expansión digital, lo que significa una focalización en la automatización de los procesos de negocio, la orquestación y los flujos de trabajo digitales mediante la combinación de aplicaciones dispares y el uso de APIs. El 77% afirman que han estado trabajando para modernizar sus aplicaciones tanto internas como externas, lo que significa un incremento del 133% con respecto al año anterior. Las aplicaciones orientadas a mejorar la productividad de los empleados y las que proporcionan una experiencia excelente al cliente son prioritarias en este proceso de modernización. En términos generales, el 58% afirma que está añadiendo una capa de APIs para habilitar interfaces de usuario modernas; un 51% está añadiendo componentes de aplicación, como kubernetes; un 47% está modificando el código de la aplicación y un 40% se está moviendo a la nube pública.

Una gran mayoría de las organizaciones va a continuar gestionando aplicaciones y arquitecturas tanto tradicionales como modernas. Esta expectativa es apoyada por el 87% de los encuestados, que afirman que ya están compatibilizando ambas, lo que significa 11 puntos más que en 2020. Casi la mitad de todas las organizaciones (48%) afirma que está gestionando al menos cinco arquitecturas diferentes, lo que supone 30 puntos más que un año antes. Según el informe, este nivel de complejidad acarrea importantes implicaciones, no solo en lo que a herramientas de TI se refiere, sino también sobre cómo se garantiza la seguridad y el rendimiento de las aplicaciones alojadas en entornos distintos.

La pandemia ha sido el principal factor en la aceleración de los despliegues en la nube pública y en modelos SaaS (49% y 46% de los encuestados, respectivamente). Más de dos tercios (68%) ya están alojando algunas de sus tecnologías de seguridad y entrega de aplicaciones en la nube. Al mismo tiempo, las organizaciones se están posicionando para abordar la complejidad arquitectónica que resulta de agregar SaaS y soluciones Edge, mantener entornos on-premises y multi-cloud y modernizar las aplicaciones.

Por otra parte, el 76% de los profesionales dice que han implementado o están planificando implementaciones en el Edge, con la mejora del rendimiento de las aplicaciones y la recopilación de datos/habilitación de analítica como los principales impulsores. Por su parte, un 39% cree que la computación en el Edge será de importancia estratégica en los próximos años, y un 15% ya está alojando tecnologías de seguridad y entrega de aplicaciones en el Edge.

El 59% de los encuestados cree que ya tiene las herramientas que necesita para poder recoger datos sobre la salud de sus aplicaciones. Lo que falta son conjuntos de habilidades relacionados con ellas, así como consenso sobre para qué se deben usar los datos, cuándo y por quién. Esta situación provoca que un 95% de los encuestados diga que está perdiendo información sobre rendimiento, seguridad y disponibilidad procedente de sus soluciones de análisis y monitorización existentes.

Los profesionales coinciden en afirmar que los datos recopilados por sus herramientas se utilizan principalmente para la resolución de incidentes. Es preocupante que solo un 12% utilice estos dados para reportar a las unidades de negocio y menos del 24% para observar posibles degradaciones de rendimiento.

Conscientes de la necesidad de mejorar, más del 80% de los encuestados comenta que los datos y la telemetría son "muy importantes" para sus planes de seguridad, y más de la mitad están "deseando" ver los impactos beneficiosos de la IA. Las organizaciones también señalan a las plataformas que combinan Big Data y aprendizaje automático (también conocidas como AIOps) como la segunda tendencia más estratégica en los próximos dos a cinco años.