Tres de cada cuatro empleados ya ahorran más de una hora al día gracias a la IA
- Al día
La inteligencia artificial acelera el trabajo, pero aún no lo transforma. Y es que la mayoría de ese tiempo que se ahorran los trabajadores se dedica a “hacer más”, no a tareas de mayor valor. El 90% reconoce haber entregado contenido generado íntegramente por IA sin modificarlo.
La adopción de la inteligencia artificial está modificando la forma en que se organiza y ejecuta el trabajo, pero su impacto real aún está lejos de alcanzar su potencial. Así lo revela el informe The Road Ahead: Predictions and Possibilities for the Future of Work, elaborado por SAP, que indica que los profesionales ya ahorran 75 minutos diarios gracias a la IA, es decir, 23 minutos más que en 2025. Sin embargo, ese tiempo se destina principalmente a aumentar el volumen de tareas, no a actividades nuevas o estratégicas.
Los empleados estiman que el 42% de sus tareas actuales podría realizarse con IA, una percepción que incrementa la sensación de vulnerabilidad. Por cada 10% adicional de trabajo que creen automatizable, la inseguridad laboral aumenta un 25%.
El informe plantea dos caminos posibles para las empresas. El primero es automatizar todo lo posible, dejando a las personas únicamente las tareas no cubiertas por la tecnología. Frente a la productividad inmediata, existe el riesgo de desmotivación, pérdida de confianza y roles cada vez más reducidos.
El segundo camino es rediseñar los roles para combinar capacidades humanas e IA. La ventaja es la creatividad, pensamiento crítico y autonomía. El 80% de los empleados cree que la IA les permitirá centrarse en tareas más valiosas. SAP identifica este segundo enfoque como el más transformador.
El riesgo del “efecto descarga”
La mitad de los profesionales prefiere idear soluciones junto a una IA antes que con un compañero. Pero esta confianza tiene un lado oscuro, ya que el 90% reconoce haber entregado contenido generado íntegramente por IA sin modificarlo.
El informe alerta de que este “efecto descarga” puede erosionar el pensamiento crítico. En cambio, recomienda sistemas que planteen preguntas, introduzcan matices, estimulen la creatividad y amplifiquen el razonamiento humano. El 67% de los empleados afirma que la IA ya les ayuda a ser más creativos.
SAP concluye que el verdadero impacto de la IA llegará cuando las organizaciones rediseñen el trabajo para aprovechar la complementariedad entre personas y sistemas inteligentes. La clave no será solo automatizar, sino reimaginar cómo se crea valor.