La falta de memoria y los precios récord anticipan un 2026 complicado para el smartphone

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La industria global del smartphone arrancó 2026 con un retroceso del 4,1% en las ventas, hasta 289,7 millones de unidades, marcado por una fuerte escasez de memoria y un encarecimiento histórico de componentes. IDC advierte de que este trimestre es solo el inicio de un año especialmente complejo para el sector.

El primer trimestre de 2026 puso fin a la racha de diez periodos consecutivos de crecimiento del mercado smartphone. Según los datos preliminares del Worldwide Quarterly Mobile Phone Tracker de IDC, las ventas cayeron un 4,1% interanual debido a una combinación de limitaciones severas en el suministro de memoria y precios récord que están presionando los costes de fabricación y obligando a los OEM a subir precios.

IDC señala que en algunos mercados emergentes los precios han aumentado entre un 40% y un 50%, lo que ha frenado la demanda en segmentos sensibles al precio. Los fabricantes están respondiendo con recortes de costes, menos apoyo al canal y estrategias de rebaja de ciertas características técnicas, aunque estas medidas también limitan el crecimiento.

A pesar del contexto, Samsung y Apple fueron los únicos del Top 5 que lograron crecer. Samsung recuperó el liderazgo mundial con un aumento del 3,6% gracias al impulso del Galaxy S26 Ultra y al adelanto de la serie A. Apple, por su parte, creció un 3,3%, impulsada por la fuerte demanda del iPhone 17. El resto del Top 5 —Xiaomi, OPPO y vivo— mantuvo posiciones, aunque con descensos interanuales.

 

Un mercado en transición hacia gamas más altas

IDC subraya que el mercado está desplazándose hacia precios medios y altos para compensar el aumento del coste de los componentes. Los fabricantes chinos están reconfigurando sus carteras para ganar peso en segmentos superiores, aunque su resiliencia será puesta a prueba en los próximos trimestres.

La consultora advierte de que los mercados emergentes, muy dependientes de dispositivos por debajo de los 200 dólares, serán los más afectados por la subida del coste de la memoria, mientras que los mercados desarrollados amortiguarán el impacto gracias a programas de financiación y trade-in.

IDC anticipa que el descenso del 4% es solo un anticipo de un año marcado por la tensión en la cadena de suministro, el encarecimiento energético y logístico derivado del conflicto en Oriente Medio y la presión sobre la demanda global. La estabilización de los precios de la memoria no llegará, según la consultora, hasta la segunda mitad de 2027.