Europa pierde competitividad en electrónica y TIC por centrarse en chips industriales
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Mientras el mercado mundial crecerá un 11% en 2026 impulsado por la IA y la inversión en centros de datos, la zona euro apenas alcanzará el 2,1%. La UE intenta reaccionar con la Ley de Chips y una inversión de 43.000 millones, aunque el objetivo del 20% de cuota mundial para 2030 parece cada vez más difícil.
El auge de la inteligencia artificial continúa impulsando la producción y las ventas del sector de electrónica y TIC a nivel global. Según un informe de Crédito y Caución, el mercado crecerá un 11% en 2026 y un 7,3% en 2027, impulsado principalmente por la inversión en centros de datos de IA, que se ha convertido en el motor central de la industria.
Sin embargo, Europa se sitúa claramente a la cola entre los mercados avanzados. La previsión para la zona euro es de solo un 2,1% de crecimiento en 2026, muy por debajo de la media global. Para 2027, se espera un repunte hasta el 4,4%, debido en gran medida al aumento del gasto en defensa en la región.
El informe advierte que Europa está perdiendo dinamismo y competitividad porque su producción se centra en semiconductores para uso industrial, en lugar de apostar por chips orientados a aplicaciones de IA de vanguardia, que son los que están impulsando el crecimiento global.
Para revertir esta situación, la Unión Europea ha aprobado la Ley de Chips, que contempla una inversión de 43.000 millones de euros para reforzar la producción y la investigación en semiconductores. El objetivo es reducir la dependencia de Asia y alcanzar una cuota del 20% de la producción mundial de chips en 2030.
No obstante, Crédito y Caución señala que este objetivo parece cada vez más difícil de alcanzar debido a la velocidad del mercado global y a la falta de competitividad en segmentos clave.
La inversión mundial en IA se dispara
El informe también destaca el crecimiento acelerado de la inversión en inteligencia artificial, que pasará de 1,7 billones de dólares en 2025 a 2,6 billones previstos para 2026, y 3,5 billones estimados para 2027.
Este aumento refleja tanto las expectativas sobre la IA como su importancia geopolítica, que está llevando a empresas y gobiernos a realizar inversiones masivas en infraestructura, computación y centros de datos.
Pese al crecimiento, Crédito y Caución advierte de varios riesgos que podrían afectar al sector, como la incertidumbre sobre los beneficios reales de la IA y su retorno, la elevada inversión necesaria para generar la potencia de cálculo requerida, los cuellos de botella energéticos y limitaciones de suministro, la presión regulatoria y complejidad en la reconfiguración organizativa, y las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China.
El informe recuerda que el Gobierno estadounidense lleva años imponiendo restricciones para impedir que empresas chinas accedan a tecnologías y equipos de fabricación de semiconductores. Un deterioro de las relaciones entre ambas potencias podría afectar negativamente a las cadenas de suministro globales de electrónica y TIC.