La demanda de IA deja al descubierto la brecha de talento en microelectrónica en Europa

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La UE concentra solo el 4% de la fuerza laboral mundial dedicada al diseño de chips. La expansión de la inteligencia artificial incrementa la presión sobre una cadena de valor que requiere profesionales capaces de diseñar, fabricar y mantener hardware especializado.

La inteligencia artificial está impulsando la creación de nuevos perfiles digitales, pero la tecnología que sostiene su desarrollo, como procesadores, memorias, sensores y arquitecturas de computación, necesita mucho más que programadores. La industria de semiconductores vive una presión creciente y Europa afronta este desafío con una grave escasez de talento especializado.

El talento vinculado a IA se ha más que duplicado en Europa desde 2016, pero sigue representando solo el 0,41% de la fuerza laboral de la UE. Paralelamente, la demanda de chips para IA está aumentando la tensión sobre el sector, y según “The Semiconductor Industry in the AI Era”, más de la mitad de las empresas teme no poder cubrir sus necesidades, y una de cada tres ya diseña sus propios chips o se plantea hacerlo para asegurar su suministro.

La brecha es especialmente visible en el diseño de chips. La Unión Europea concentra solo alrededor del 4% de la fuerza laboral mundial dedicada a esta actividad, lo que limita su capacidad para construir una cadena de valor sólida en semiconductores de IA.

 

La FP crece en informática, pero se estanca en electrónica

Las matriculaciones en FP de Informática y Comunicaciones han aumentado un 56,3% en diez años, mientras que en Electricidad y Electrónica solo han crecido un 4,6%, según la Fundació Barcelona. El resultado es una brecha formativa en un momento en el que la expansión de la IA exige profesionales capaces de trabajar en toda la cadena de valor del semiconductor.

El reto no es solo atraer más estudiantes, sino adaptar los itinerarios formativos a las necesidades concretas de la industria. Hoy existe un desajuste entre las competencias que ofrece la FP y las que demanda el sector, especialmente en perfiles técnicos vinculados a procesos, mantenimiento de equipamiento y operación de líneas piloto.

“La brecha no está solo en cuántas personas formamos, sino en qué competencias estamos desarrollando”, señala Clara Badenes, de MicroNanoSpain. “No podemos formar únicamente a quienes desarrollan aplicaciones de IA. También necesitamos profesionales capaces de construir el hardware sobre el que se sostiene esta nueva revolución digital.”