Víctor Orive, ADM Cloud & Services: “La financiación es tan importante como la especialización tecnológica o el soporte comercial”

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Víctor Orive

El CEO de ADM Cloud & Services explica cómo la función financiera del mayorista se ha convertido en una palanca estratégica para el crecimiento del canal. El auge de la suscripción, el pago por uso y los servicios gestionados ha elevado la necesidad de crédito, flexibilidad y acompañamiento, señala Victor Orive.

Hilda Gómez

Según el Global Technology Distribution Council, el papel financiero de los distribuidores es ya tan crítico como su capacidad logística o tecnológica. ¿Cómo ha evolucionado vuestra función financiera en los últimos años y qué peso tiene hoy dentro de vuestra propuesta de valor al canal?

En los últimos años la función financiera del mayorista ha pasado de ser un soporte operativo a convertirse en una palanca estratégica para el crecimiento del canal. En ADM hemos evolucionado acompañando esa transformación: hoy no solo facilitamos acceso a tecnología, sino también a modelos de negocio sostenibles para partners y MSP. La financiación, la flexibilidad en las condiciones comerciales y la capacidad de adaptarnos a ciclos de cobro cada vez más complejos forman ya parte de nuestra propuesta de valor. En un entorno dominado por la suscripción, el servicio gestionado y el pago por uso, el componente financiero es tan importante como la especialización tecnológica o el soporte comercial.

 

¿Consideráis que el distribuidor se ha convertido en un “acelerador financiero” más que en un mero intermediario logístico?

Sin duda. El distribuidor actual ya no puede limitarse a una función transaccional. Debe actuar como habilitador de negocio para el canal, y eso incluye capacidad financiera. En nuestro caso, entendemos esa función como una extensión natural de nuestro papel como agregador de soluciones y servicios cloud: ayudamos a los partners a crecer, a capturar oportunidades que de otro modo exigirían una tensión financiera excesiva y a transitar hacia modelos recurrentes con mayor seguridad.

 

¿Habéis observado un aumento en la demanda de financiación por parte de partners y MSP? ¿En qué áreas concretas?

Sí, claramente. Hemos visto un incremento de la demanda de apoyo financiero, especialmente en todo lo relacionado con servicios recurrentes, proyectos de ciberseguridad, cloud, backup, continuidad de negocio y despliegues que requieren una inversión inicial antes de consolidar la recurrencia. También vemos más necesidad en operaciones ligadas a servicios gestionados, donde el partner factura mensualmente al cliente final, pero debe asumir compromisos previos con fabricantes, recursos técnicos o activaciones de servicio.

 

¿Qué modelos de crédito y financiación ofrecéis actualmente a partners y qué criterios utilizáis para evaluar riesgo?

En ADM trabajamos con modelos de crédito comercial adaptados al perfil y volumen de cada partner, buscando siempre un equilibrio entre agilidad y prudencia. Más que aplicar un enfoque rígido, analizamos la relación global con el partner: trayectoria, comportamiento de pago, recurrencia del negocio, tipología de cliente final, estabilidad del proyecto y capacidad real de crecimiento. Para nosotros, la gestión del riesgo no consiste solo en limitar exposición, sino en entender bien el modelo de negocio del partner para acompañarlo de forma sostenible.

 

¿Qué tipo de partners o sectores están adoptando más estos modelos?

Principalmente los están adoptando MSP, integradores especializados y partners con foco en cliente pyme avanzada y mid-market. Son organizaciones que están evolucionando desde la venta puntual hacia una oferta de servicios gestionados, ciberseguridad, cumplimiento, backup, continuidad y cloud. También lo vemos en partners que trabajan sectores donde la digitalización y la exigencia regulatoria están acelerando decisiones de inversión y externalización tecnológica.

 

¿Cómo ayudáis a los partners a gestionar su flujo de caja en proyectos complejos o de larga duración?

Lo hacemos desde varias capas. La primera es la flexibilidad comercial, adaptando condiciones a la naturaleza del proyecto. La segunda es el acompañamiento: entendemos el calendario del despliegue, la activación del servicio y el ritmo de facturación del partner para ajustar la operación a una lógica realista. Y la tercera es la construcción de propuestas de valor basadas en recurrencia, que ayuden al partner a estabilizar ingresos y reducir dependencia de operaciones puntuales. En definitiva, buscamos que el partner no vea limitada una oportunidad de negocio por una tensión temporal de tesorería.

 

¿Cómo estáis adaptando vuestros sistemas financieros para soportar ingresos recurrentes, consumo flexible y facturación mensual?

La adaptación es obligatoria. El negocio tecnológico actual ya no gira solo en torno a operaciones cerradas, sino a consumos, suscripciones, renovaciones y servicios mensuales. Por eso estamos orientando procesos y sistemas a una gestión más dinámica del ciclo financiero, con mayor visibilidad sobre recurrencia, previsión de ingresos y seguimiento del consumo. Esto nos permite operar con más eficiencia y, sobre todo, dar una respuesta más alineada con la realidad del canal MSP y cloud.

 

¿Cómo influye vuestra capacidad financiera en la firma con nuevos fabricantes?

Influye de forma decisiva. Los fabricantes no buscan únicamente alcance comercial o capilaridad de canal; buscan también un socio con capacidad para sostener crecimiento, absorber ciclos de negocio y facilitar la adopción de sus modelos comerciales. En ADM, la solidez financiera es un elemento clave para generar confianza y para poder construir relaciones a largo plazo con fabricantes que operan en entornos de suscripción, consumo y servicio continuo.

 

¿Qué esperan hoy los vendors de un distribuidor en términos de liquidez, cobertura de riesgo y soporte financiero?

Esperan tres cosas: solvencia, previsibilidad y capacidad de ejecución. Quieren un mayorista que pueda acompañar el crecimiento del canal sin fricciones, que gestione adecuadamente el riesgo y que ayude a escalar nuevos modelos comerciales sin trasladar incertidumbre al fabricante. En otras palabras, el vendor espera hoy un socio que no solo distribuya, sino que también contribuya a hacer viable y escalable su estrategia de canal.

 

¿Creéis que el distribuidor financiero será una categoría explícita en el futuro o seguirá integrada en el rol ampliado del distribuidor tecnológico?

Creemos que seguirá integrada en el rol ampliado del mayorista tecnológico, pero con un peso cada vez más visible. La financiación ya no es un elemento accesorio: forma parte del valor que el canal necesita para crecer en un mercado basado en servicios, recurrencia y especialización. Más que hablar de una nueva categoría, creemos que el mayorista del futuro será, por definición, más tecnológico, más consultivo y también más financiero.