En 2021 se quedaron sin cubrir en España 7.000 vacantes de profesionales TIC

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La acelerada transformación digital, impulsada por las políticas europeas, amenaza con agravar el déficit de especialistas TIC nuestro país. "España debería crear hasta 2030 1,3 millones de especialistas TIC, cuando a los ritmos actuales no llegaríamos a los 400.000", asegura Antonio Rueda, director de la Fundación VASS.

Anualmente, el mercado contrata entre 35.000 y 40.000 ingenieros y técnicos digitales, pero con extrema dificultad. Sólo en 2021, unas 7.000 posiciones del sector de servicios TIC se quedaron sin cubrir por falta de competencias, aunque en las profesiones vinculadas a la informática, la tasa de paro apenas llega al 3%. Esta es una de las principales conclusiones del IV estudio ‘Empleabilidad y Talento Digital 2021’, elaborado por la Fundación VASS y la Universidad Autónoma de Madrid.

A la vista de los resultados del informe, Antonio Rueda, director de la Fundación VASS y responsable de este estudio, advierte que “España debería crear 1,3 millones de especialistas TIC para cubrir los objetivos marcados por la Comisión Europea de cara a 2030, pero con los ritmos actuales no llegaríamos a los 400.000 en ese tiempo. Además, según nuestras previsiones, la carencia de perfiles técnicos se agravará, a razón de 50.000 profesionales adicionales cada año”.

Déficit de talento digital

A raíz de la pandemia, las empresas del sector de servicios TIC se han convertido en un motor de creación de empleo muy potente, particularmente en el ámbito de los servicios digitales. Sin embargo, y a pesar de que el número de jóvenes que desean estudiar y trabajar en estas especialidades es cada vez mayor, solo son 8.147 los egresados de disciplinas informáticas que se integran definitivamente al mercado laboral, una cifra muy pobre para las más de 14.000 empresas con procesos de contratación activos para especialistas TIC.

Otro de los problemas que pone de relieve el estudio es la falta de capacidad de las universidades para hacer frente al déficit de talento digital. Desde el curso 2015-16, aproximadamente 27.031 jóvenes que solicitaron plaza en el grado de informática se quedaron fuera por la incapacidad de absorción del sistema universitario. Por ello, gran parte de las incorporaciones técnicas procedentes de la universidad no vienen específicamente de ingeniería informática. Así, casi la mitad (48,5%) de estas contrataciones provienen de otras carreras, como telecomunicaciones, física, matemáticas u otras ramas de ingeniería.

Las crecientes necesidades del mercado hacen que las incorporaciones de procedencia extrauniversitaria, fundamentalmente provenientes de la Formación Profesional y los ‘bootcamps’, representen ya el 53% del total.

Por otra parte, el informe destaca que la brecha de género en el ámbito educativo de las TIC sigue estando muy presente, pues solo hay un 16% de estudiantes mujeres en las carreras de ingeniería informática, aunque ellas obtienen mejores ratios de desempeño que sus compañeros de aula. Las cifras no son mejores en cuanto a la finalización de los estudios, pues solo uno de cada seis especialistas TIC y uno de cada tres graduados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas son mujeres. Estos datos representan una falta de vocaciones estructural, ya que el 47% de los estudiantes españoles en las ramas de bachillerato de ciencia y tecnología son mujeres.

“Las cifras de empleabilidad y formación femeninas en las carreras de informática y STEM son ahora incluso peores de lo que eran hace 20 años. Mientras la mujer mantenga una representación manifiestamente insuficiente en el ámbito TIC, los objetivos de transformación digital de las empresas españolas seguirán comprometidos”, advierte el director de la Fundación VASS.

Competencias clave

El estudio de la Fundación VASS y la UAM también ha investigado las competencias clave que el mercado de las TIC busca para satisfacer una creciente demanda de digitalización. En este sentido, las empresas TIC españolas valoran especialmente los conocimientos relacionados asociados al cloud computing, el desarrollo web front-end, el Big Data, las arquitecturas de microservicios y el control de las nuevas metodologías de trabajo.

Respecto a las ‘soft skills’, los resultados del estudio revelan que las cuatro competencias más importantes para las corporaciones en España son: la capacidad para la cooperación y el trabajo en equipo, la adaptación flexible al cambio y a las nuevas situaciones, la capacidad de aprendizaje y la responsabilidad y el sentido del deber.

Sin embargo, el estudio sigue reflejando una diferencia notable en el nivel que el mercado requiere para estas competencias y el que tienen los egresados universitarios una vez acaban sus estudios y se incorporan al mundo laboral. En este sentido, el Gap de Talento Digital marca una puntuación de 45 puntos sobre 100. Aunque la cifra baja ligeramente respecto a los 46,8 puntos registrados en 2020, y en consecuencia parece mejorar el déficit de talento, la magnitud de la brecha parece indicar un divorcio estructural entre lo que se enseña en la universidad y lo que las empresas necesitan. Especialmente en el ámbito de los conocimientos técnicos, donde la brecha alcanza los 50,9 puntos (sobre 100).

Las ‘soft skills’, por su parte, presentan una brecha menor, de 36,8 puntos. Los jóvenes ingenieros sí tienen un talento más perfilado en estas habilidades. Las empresas dedican una media de 105 horas a ajustar la formación de los recién incorporados, empleando casi 3.000 euros por persona contratada.