Los profesionales con inteligencia artificial ya ganan un 56% más

  • Formación
empleado

La adopción acelerada de la inteligencia artificial está reconfigurando el mercado laboral y creando una nueva forma de desigualdad entre los profesionales capaces de integrar la IA en su trabajo diario y los que aún no han desarrollado estas competencias.

La inteligencia artificial ya no solo transforma procesos: redefine el valor del talento. Según el PwC AI Jobs Barometer 2025, los trabajadores con competencias en IA percibieron en 2024 una prima salarial media del 56%, más del doble que el año anterior. Además, los sectores con mayor exposición a la IA registraron un crecimiento de los ingresos por empleado tres veces superior al de aquellos con menor implantación de esta tecnología. Para Setesca Talent estos datos confirman el inicio de una brecha laboral que se intensificará en los próximos años.

“Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva brecha laboral. Ya no basta con tener experiencia o conocimientos técnicos; las empresas buscan profesionales capaces de integrar la inteligencia artificial en su trabajo diario para mejorar la productividad, optimizar procesos y acelerar la toma de decisiones”, señala Jordi Damià, CEO de Setesca Talent.

 

La IA deja se convierte en un requisito

La implantación de soluciones de inteligencia artificial está modificando los criterios de selección de talento. Cada vez más compañías incorporan el dominio de herramientas de IA como requisito en procesos de selección de perfiles tecnológicos, comerciales, financieros, de marketing o de gestión.

La demanda ya no se limita a puestos altamente especializados. La necesidad de mejorar eficiencia y competitividad está extendiendo estas competencias a prácticamente todas las áreas de la empresa.

Jordi Damià explica que “las empresas no están contratando estos perfiles por seguir una moda tecnológica. Lo hacen porque comprueban que un profesional preparado en inteligencia artificial aporta mucho más valor al negocio, incrementa la productividad del equipo y contribuye directamente a mejorar la rentabilidad de la organización.”

Las organizaciones están dispuestas a pagar más por profesionales capaces de generar un mayor retorno económico. Los datos del PwC AI Jobs Barometer 2025 muestran que los sectores más expuestos a la IA experimentan un crecimiento de ingresos por empleado significativamente superior al resto. Esto evidencia el impacto directo que estas capacidades tienen sobre la productividad y los resultados de negocio.

La competencia por atraer y fidelizar talento con conocimientos en IA se acelera especialmente en áreas como análisis de datos, desarrollo tecnológico, automatización, operaciones, consultoría, finanzas y marketing.

Setesca Talent advierte que la inteligencia artificial dejará de ser una competencia diferencial para convertirse en una habilidad básica en numerosos puestos de trabajo. “La mejor forma de reducir esta nueva brecha laboral pasa por la formación continua. Los profesionales que incorporen la inteligencia artificial como una herramienta habitual de trabajo tendrán muchas más oportunidades de acceder a mejores posiciones, mejores salarios y una mayor proyección profesional. Quienes no lo hagan corren el riesgo de perder competitividad en un mercado laboral que evoluciona a gran velocidad”, concluye Damià.