Más de la mitad de los consumidores pagaría más por marcas transparentes en el uso de datos para IA

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España destaca como el país donde más consumidores han actuado contra una marca por preocupaciones relacionadas con la IA. El 71% de los consumidores considera intrusiva la personalización impulsada por IA y el 48% hace clic en “aceptar todas” las cookies con menos frecuencia.

La transparencia en el uso de datos para inteligencia artificial se ha convertido en un diferenciador comercial clave, según el informe State of Digital Trust 2026, encargado por Usercentrics, que muestra que el 52% de los consumidores globales pagaría un 7% más por marcas que expliquen claramente cómo utilizan la IA con sus datos personales.

La oportunidad para las marcas es significativa, pero también lo es el riesgo. Y es que el 47% de los encuestados ha tomado en los últimos seis meses acciones con impacto directo en ingresos, como cancelar una suscripción, cambiar de proveedor o reducir gasto, debido a preocupaciones sobre el uso de sus datos en la IA. El informe señala que, para una marca con un millón de clientes, estas decisiones pueden traducirse en hasta 240.000 acciones de compra afectadas en solo medio año, impulsadas exclusivamente por inquietudes sobre el tratamiento de datos en IA.

Además, el 35% de los consumidores ha realizado dos o más acciones de este tipo, el 24% ha evitado probar nuevos productos, el 20% ha cambiado a un competidor percibido como más responsable y otro 20% ha reducido su gasto con la marca.

Por mercados, España destaca como el país donde más consumidores han actuado contra una marca por preocupaciones relacionadas con IA: el 76% ha tomado alguna acción negativa y el 92% ha realizado algún tipo de acción de protección de datos en los últimos seis meses, la cifra más alta del estudio.

 

Cae la confianza en la IA

El estudio identifica tres fuerzas que han acelerado la toma de decisiones de los consumidores: el salto de la IA hacia modelos agénticos capaces de actuar sobre datos sensibles; la expansión regulatoria, incluida la entrada en vigor del AI Act europeo; y un cambio cultural tras años de brechas de datos y controversias sobre entrenamiento de modelos.

El 52% confía menos en sistemas de IA que en humanos para gestionar sus datos, frente al 48% del año anterior, el mayor descenso interanual registrado.

El informe también revela que el 71% de los consumidores considera intrusiva la personalización impulsada por IA y que el 48% hace clic en “aceptar todas” las cookies con menos frecuencia que hace tres años.