Desafíos derivados del COVID-19 para los responsables de centros de datos

  • Al día

Infinidat

La crisis provocada por la pandemia está impulsando el uso de las infraestructuras de TI como nunca antes, lo que obligará a garantizar la resiliencia de los centros de datos. Los equipos de TI tendrán que tener en cuenta los picos de tráfico y garantizar la capacidad de recuperación de los datos entre otros factores clave.

Infinidat ha publicado una lista con 10 puntos clave que los responsables de centros de datos tendrán que tener en cuenta para enfrentar con éxito los desafíos del escenario resultante de la crisis provocada por la COVID-19. Como explica Israel Serrano, Country Manager de Infinidat Iberia, “la situación está impulsando –y va a impulsar– el uso de infraestructuras de TI como nunca antes. Para los CIO, va a ser esencial garantizar la resiliencia de sus centros de datos ante cualquier escenario, no sólo ahora sino también de cara al futuro”.

Recomendados: 

WEBINAR >> Vídeo colaboración y reuniones virtuales para una comunicación efectiva Registro 

WEBINAR >> Automatización Inteligente de Procesos para asegurar la continuidad del negocio Registro

Según los expertos de Infinidat, hay una serie de factores clave a considerar:

--Drástico aumento en el tráfico. Con la nueva situación, los picos de tráfico son ahora la norma. La pregunta es si las infraestructuras actuales podrán soportar todo el volumen de conexiones, datos intercambiados, ubicaciones físicas, etc. que va a ser necesario gestionar.

--Garantizar la disponibilidad. Los equipos de TI tendrán que proporcionar a los usuarios lo que necesitan, y rápido. Por ejemplo, en el sector educativo los sistemas tendrán que soportar no sólo la conexión y el intercambio de datos, sino también la grabación de sesiones. La capacidad de recuperación de los datos pasa a ser un apartado crítico.

--Optimizar el espacio de trabajo digital. Con un nuevo mundo en el que el teletrabajo va a ser predominante, las exigencias para redes e infraestructuras crece cada día. Las VPN serán clave, pero no solo para teletrabajo, sino también para acceder remotamente a los sistemas de control de edificios de forma segura y fiable, por ejemplo.

--Garantizar el fail-over. A medida que pasan los días, la demanda en la red y las infraestructuras de los centros de datos crece sin parar. Será clave garantizar que estas infraestructuras no fallen. Cabe preguntarse si los sistemas actuales, en su mayoría con arquitectura de doble controlador (N+1), ya no son suficientes.

--Continuidad de negocio ante ciberincidentes. En el mundo conectado de hoy, los ataques de ransomware y las brechas de datos en general son ya una realidad cotidiana. Para estar en condiciones de recuperar rápidamente las operaciones en caso de ataque, los equipos de TI deben contar con un programa de backup y recuperación que garantice la continuidad de negocio.

--Optimizar el soporte remoto. En la difícil coyuntura actual, soporte significa no sólo resolver problemas, sino también evitar que sucedan. En el caso de Infinidat, su infraestructura puede ejecutar procesos de auto-curación (self-healing), así como algoritmos de machine learning que alertan de manera proactiva sobre los eventos antes de que sucedan. Gracias a ello, más del 98% se resuelven de forma remota.

--Trabajar con proveedores, contratistas y otros terceros. En un momento como el actual, la coordinación con todos los actores involucrados en la operativa técnica tendrá que ser mejor que nunca. Cuanto mejor sea el modelo de colaboración, más sencilla y precisa será la tarea de predecir y planificar recursos y tiempos de implementación.

--Alinear las TI con el negocio. Ante una situación que puede extenderse durante meses, los responsables de TI habrán de tomar decisiones críticas, especialmente allí donde la demanda de servicios "Always On" es alta. Los modelos “Pay as You Grow” y las nuevas fórmulas de tipo Capacity on Demand, aportan la elasticidad necesaria para sacarle todo el partido al modelo.

--Elegir la infraestructura adecuada, para hoy y mañana. Las infraestructuras tendrán que crecer, o al menos ser optimizadas, pero si ello implica adquirir, instalar y configurar nuevo hardware, conseguir la elasticidad necesaria puede llevar meses. Los CIOs deberán buscar opciones más asequibles para acomodar sus negocios a la nueva coyuntura, y garantizar resiliencia en el futuro.

--Mantener más que nunca la mente abierta. Enfrentarse a esta nueva situación de dependencia de las TI aplicando “parches” –adquiriendo nuevo hardware o pasando horas y horas de desarrollo- no parece ser la mejor solución a medio y largo plazo. Elegir una infraestructura que pueda soportar la coyuntura actual y preparada también para lo que depara el futuro es ya una decisión capital.