Cinco empleos tecnológicos que la IA hará irreconocibles
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Programadores, analistas, técnicos de soporte y perfiles de documentación y testing evolucionarán hacia roles de supervisión, criterio y toma de decisiones. El CIO afronta una presión creciente para garantizar una adopción segura, eficiente y alineada con el negocio.
La inteligencia artificial no está destinada a eliminar en masa determinadas profesiones tecnológicas, pero sí a transformar profundamente su contenido. Según Setesca Talent, la automatización de tareas rutinarias, la generación de código, el análisis de información y la producción de contenidos desplazan el valor del profesional desde la ejecución hacia la supervisión, el criterio, la interpretación y la capacidad de aplicar la tecnología al negocio.
La consultora identifica un conjunto de funciones que no desaparecerán, pero cuyo trabajo será irreconocible en los próximos años. Esta tendencia coincide con el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum, que estima que hasta 2030 se crearán 170 millones de nuevos puestos y se desplazarán 92 millones, impulsados por transformaciones estructurales y avances tecnológicos. En paralelo, el AI Jobs Barometer 2026 de PwC señala que las competencias de los puestos más expuestos a la IA evolucionan más del doble que las de aquellos menos expuestos; en España, estas ocupaciones han incorporado 263 nuevas habilidades desde 2019.
Son cinco las funciones tecnológicas que la IA está transformando:
1. Desarrollo y programación básica
La IA automatiza tareas repetitivas de programación y generación de código. El rol del desarrollador se desplaza hacia la definición de arquitecturas, la resolución de problemas complejos y la supervisión del código generado.
2. Soporte técnico de primer nivel
Las consultas frecuentes y la identificación de incidencias pueden resolverse automáticamente. El profesional deberá centrarse en problemas complejos, contexto tecnológico y situaciones que no encajan en procedimientos automatizados.
3. Análisis de datos rutinario
La IA reduce el peso del análisis manual. El valor del analista reside en interpretar, formular hipótesis, identificar patrones relevantes y traducir datos en decisiones de negocio.
4. Documentación y testing
La generación automática de documentación y pruebas disminuye tareas repetitivas. El profesional deberá reforzar su papel en criterios de calidad, supervisión de resultados e identificación de errores o riesgos no detectados por herramientas.
5. Producción de contenidos técnicos
La IA generativa acelera la creación de manuales y explicaciones. El valor diferencial está en garantizar precisión, aportar contexto y seleccionar la información relevante para cada proceso.
En todos estos casos, la IA asume una parte creciente de la ejecución, mientras el profesional aporta aquello que la tecnología no puede resolver, como criterio, contexto, supervisión y capacidad de decisión.
Por otra parte, la adopción de IA eleva la exigencia sobre los CIO, que deben garantizar el uso correcto de la IA, controlar riesgos y costes, reforzar la ciberseguridad, y asegurar una implantación eficaz y alineada con el negocio.
La transformación premiará a los profesionales capaces de combinar tecnología, negocio, seguridad e innovación. En los perfiles técnicos, ganarán peso el pensamiento crítico, la comprensión del negocio y la supervisión de la IA.